Pequeños cambios en el embarazo que te evitarán molestias

– ¡Bebés arriba!

Con el aumento de peso del abdomen la zona lumbar se va curvando y la postura se resiente. Para evitarlo procura “llevar a tu bebé alto”. Esto quiere decir que no dejes que la barriga caiga hacia delante, intenta aplanar suavemente la zona lumbar.

bebe altoImagen: María Pérez

Prueba colocándote de pie con tu espalda apoyada en la pared, las rodillas ligeramente flexionadas y los pies a la anchura de las caderas. Pon tu mano en la columna a la altura de la zona lumbar e intenta aplastarla suavemente basculando la pelvis hacia atrás y llevando el pubis hacia delante. Es un movimiento pequeño, no hace falta que llegues a tocar la pared con las lumbares. Siente las diferencias en tu cuerpo cuando dejas caer la tripa y cuando aplanas la parte baja de la espalda.

– Como dice la canción

Según un estudio publicado por la Universidad de Granada “el 68% [de las mujeres] no cumple las recomendaciones de actividad física moderada estipuladas (al menos 30 minutos durante cinco días a la semana) ni antes ni durante el embarazo, y un 20% de las mujeres no participa en ninguna actividad física en su tiempo libre.”

En mayor o menor medida conocemos las ventajas y beneficios que nos aporta el ejercicio físico. Entonces ¿Por qué no nos aplicamos el cuento? En esta etapa la pereza o el miedo pueden ser dos de los motivos.

En cuanto a la pereza ¡No tenemos excusa! Existe una gran oferta para todos los gustos. Siempre dependerá de tu situación y preferencias, por ejemplo si quieres empezar una actividad nueva o si practicas deporte habitualmente.

Si el miedo es lo que te paraliza habla con tu matrona, lee, pregunta a tu médico, busca grupos de ejercicio para embarazadas… No dudes en informarte pues la información será un gran aliado frente a todos los miedos que te puedan surgir durante el embarazo.

Sin duda te sentirás mejor, conocerás más a tu cuerpo y tendrás más energía.

– Un poco de relax.

relax embarazoImagen: olga.palma

Sabemos que el estado de ánimo materno afecta al bebé. Por lo tanto si estás estresada y te relajas él también lo notará. No hace falta que sean relajaciones largas, simplemente con prestar unos minutos atención a tu respiración, incluso mientras estés haciendo otra cosa, puede ser suficiente. Por supuesto puedes dedicarle todo el tiempo que quieras o buscar actividades que te ayuden.

–  Escucha a tu cuerpo.

Pocas veces nos paramos a escuchar a nuestro cuerpo y sin embargo es la única forma de saber qué necesitamos en cada momento. Si nunca lo has hecho puede ser complicado o sonarte a chino. En clases de movimiento consciente como pilates o yoga se da mucha importancia a la escucha y podrás vivir por ti misma los beneficios que nos aporta. También puedes probar con la meditación. Además en esta etapa te ayudará a llevar un embarazo consciente, a sentir y reforzar el vínculo con tu bebé y mejorar la confianza en ti misma y en tu cuerpo.

¿Se te ocurre alguno más?

Fuentes:
– Amezcúa-Prieto C, Olmedo-Requena R, Jiménez-Mejías E, Mozas-Moreno J, Lardelli-Claret P, Jiménez-Moleón JJ. Factors associated with changes in leisure time physical activity during early pregnancy. Int J Gynaecol Obstet. 2013 May;121(2):127-31.

– British Neuroscience Association (2013, April 6). Fetal exposure to excessive stress hormones in the womb linked to adult mood disorders. ScienceDaily.

Publicado por María Pérez

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