El dolor como aliado en el parto

El día 15 de junio asistí a la Jornada sobre el Dolor en el Parto organizada por Proyecto Terra Mater en Madrid. Con unas ponentes de lujo la jornada transcurrió entre reflexiones y encuentros.

Abrió la jornada Pilar de la Cueva, ginecóloga. Nos reveló que a lo largo de su vida profesional ha tenido que desmontar las creencias que recibió en su formación y construirse de nuevo para encontrar su propio camino. Habló de los tipos de dolor y de su función dentro del parto.

dolor y parto
Imagen: Japeye

Sí, habéis leído bien: el dolor tiene una función dentro del proceso de parto. Nos empeñamos en hacer desaparecer el dolor cuando deberíamos aprender a acompañarlo y hacer de él un aliado.

Nos bañamos en oxitocina y reconocimos una vez más la importancia del cóctel hormonal que rodea el nacimiento, además de los peligros de inhibir su producción endógena.

Todos conocemos las ventajas de la epidural pero pocas veces se habla de las desventajas. O que existen otras formas de aplicación a bajas dosis y que podemos reproducir igualmente las condiciones que toda mujer (toda mamífera) necesita para que su parto progrese natural y fisiológicamente (silencio, luces bajas, introspección por una parte y la posibilidad de desinhibirse y abandonarse en un ambiente de seguridad por la otra).

En muchos casos una sola intervención dentro de un parto evoluciona en lo que las tres ponentes llamaron un “pack completo”, una cascada de intervencionismo que no hace más que intensificar el dolor y generar complicaciones.

Pilar hizo hincapié en que todo lo que hablamos lo decimos desde la intuición, pero también desde la evidencia científica: “Tras años de racionalizar el embarazo, el parto y la crianza, la evidencia científica nos ha demostrado que el instinto es el mejor guía que tenemos”.

Vivimos en un momento en el que el miedo y la falta de información hacen que nos dejemos mecer en las manos de aquellos que se erigen como referentes desde lo que nos han enseñado cultural y socialmente. Esto bloquea nuestros instintos y en el caso del parto también la desinhibición y el abandono, resultando en un bloqueo del cóctel hormonal del que hablábamos antes.

¿Cómo podemos hacer frente a esta situación? Preparándonos, pues saber qué nos va a pasar nos ayudará a vencer muchos miedos. Sentir nuestro cuerpo según se desarrolla el embarazo, conocerlo, amarlo, reconocer su movimiento y por lo tanto conocer y amar la nueva vida que está creciendo en tu interior de una forma totalmente consciente.

Terminamos la ponencia de Pilar con una práctica de biodanza, moviéndonos, bailando, abandonándonos, pariendo… Un baño de oxitocina.

El tiempo del desayuno fue un momento de encuentro. Todas las que nos reunimos somos profesionales de distintas ramas relacionadas de una forma u otra con el embarazo, el parto y la maternidad, así que fue un momento de presentaciones.

La segunda ponencia estuvo a cargo de Gabriella Bianco, psicóloga, y el nombre de la misma, más que sugerente, fue “¿A quién le duele el parto cuando duele?”.

Nos habló de los extremos del dolor en el parto, entre trauma y gozo, y los aspectos culturales y psicosociales que hacen que este momento oscile hacia un extremo o al otro. El miedo, la sentencia biblíca (malinterpretada por otra parte en algún momento de su traducción), la tensión, la pasividad, la expectativas negativas hacia el dolor (el sufrimiento), experiencias traumáticas previas, la soledad…

También nos transmitió Gabriella como hacer un abordaje basado en la promoción y la prevención de la salud, cuidándonos primero a nosotros como profesionales y personas y siendo conscientes de por qué actuamos como lo hacemos, aprendiendo a diferenciar nuestros miedos de los de las mujeres que acuden a nosotras.

Para terminar y a falta de uno, nos dio tres antídotos contra el miedo: sabiduría, confianza y amor.

El tiempo de la comida fue también muy enriquecedor, compartimos palabras entre nosotras y con las tres ponentes y vimos cómo nos podemos complementar, reforzarnos y compartir nuestras ideas para regarlas entre todas.

Para terminar fue el turno de Ascensión Gómez López, comadrona y fisioterapeuta. El tema de su ponencia fue el mismo que el título de la entrada “El dolor como aliado. Cómo favorecer la autoanalgesia y aliviar el dolor sin medicamentos”.

Nos planteó la diferencia entre dolor y sufrimiento, la necesidad del primero y el carácter opcional del segundo. De nuevo hizo hincapié en la funcionalidad del dolor, que en definitiva nos ayuda a mantener el equilibrio hormonal, bloqueando el mundo exterior, haciendo de guía corporal a través del movimiento, facilitando la resistencia, protegiendo los tejidos y evitando lesiones.

Sabemos que el miedo influye en la percepción del dolor y tenemos que abrir el camino para aprender a manejarlo. Para ello un ambiente familiar, el respeto hacia el equipo profesional que acompaña al parto, el masaje, el agua templada y las expectativas reales sobre el dolor son herramientas que nos ayudarán en este camino hacia la autoanalgesia.

Ascensión también reivindicó el carácter sexual del parto. Nos mostró como por el sonido que emite una mujer podemos saber en qué momento del parto está. Muchas veces estos sonidos, gemidos, son reprimidos por el ambiente externo porque violenta al personal y para evitarlo necesitamos comprender y aceptar la fisiología del parto como parte del ciclo sexual de la mujer.

Para terminar nos habló de las diferentes herramientas de autoanalgesia, acompañándolas de su nivel de evidencia científica: el movimiento (cualquier modalidad de ejercicio que nos ayude a conocer nuestro cuerpo), la relajación, visualizaciones, el canto, el masaje, la respiración y las vocalizaciones, el calor local, las presiones pélvicas para ayudar a abrir el canal del nacimiento.

Toda una experiencia la del sábado, de la que me queda una frase grabada: “No es el parto lo que está doliendo, es el miedo“.

También te puede interesar:
Orgasmic birth (Parto orgásmico): El parto dentro del ciclo sexual de la mujer
El suelo pélvico tras el parto: tiempos y ejercicios

Para más información:
– “Oxitocina: La hormona de la calma, el amor y la sanación”, libro de Kerstin Uvnas Moberg.
– “Las funciones de los orgasmos” libro de Michel Odent.

Publicado por María Pérez

10 comentarios en “El dolor como aliado en el parto”

  1. Hola María,
    Me encanta tu resumen de la jornada del sábado pasado, fue muy enriquecedora para todas y estoy segura que nos da herramientas para seguir promocionando salud, cada una en su ámbito. “Tu vecina de taller”

  2. Hola! Gracias por tú resumen de tu fantástica experiencia del sábado! Yo aún no he pasado por esa experiencia, la de ser madre, aunque empiezo a prepararme para ello… me asusta mucho el parto, pero lo que más me asusta es estar en un hospital el día que dé a luz! Espero encontrar profesionales como tú que me guíen en mi camino al parto! ;-)

    1. ¡Hola Carolina!
      Cada vez somos más profesionales (y futuras mamás y papás) los que tomamos conciencia de que se pueden hacer las cosas de otra forma.
      Me he encontrado con otras mujeres que también tienen miedo del parto en el hospital, y además de forma justificada. Por suerte el panorama del hospital está cambiando también, aunque no al ritmo que a muchas nos gustaría. También empieza a cambiar el concepto de parto en casa. Queda mucho camino por recorrer ¡Pero si lo hacemos juntas será más sencillo!
      Estoy segura de que en cuanto te decidas te rodearás de las personas adecuadas para ti.
      ¡Un fuerte abrazo!

      1. Si!!! La verdad que ya empiezo a rodearme! He empezado a formar parte de Marenostrum en Barcelona, dónde el día que el bebé me elija estará en buenas manos! Gracias y sigue haciendo la gran labor que haces! Un fuerte abrazo para ti también! Carolina

  3. Justo esta semana ví a la ginecóloga que me está atendiendo, estoy en la semana 31 de embarazo. Le hablé de un plan de parto, yo quería saber si acaso en su hospital respetarían el que llevara….primero entendió que le hablaba de la forma de pago del parto, luego le expliqué que me refería a la forma como quería ser atendida, entre otras cosas, respecto a la epidural (sólo en caso extremo), la episiotomía (no siempre necesaria), el corte del cordón (hasta que deje de latir), etc. Me dijo que ya veríamos porque como soy primeriza, tiene que revisar si soy de caderas estrechas, porque entonces yo misma le iba a pedir a gritos la anestesia, y en cuanto a la episioto dijo que corría el riesgo de rasgarme hasta el ano. Su respuesta no me ayuda mucho al manejo de mis miedos, ni me checa con lo que he estado leyendo en aras de aprender a confiar en mi, en mi capacidad de parir y la de mi hija para nacer.

    1. Querida Mariana:

      Por lo que comentas creo que has empezado por buen camino, informándote y haciendo valer los derechos que todas tenemos en relación al parto.
      En la jornada también hablamos sobre la relación de poder que se establece muchas veces entre el médico (o el profesional sanitario en cuestión) y la embarazada y que esa relación por desgracia se sustenta en el miedo.

      Aquí en Madrid tenemos la posibilidad de elegir o cambiar de médico por ejemplo, aunque tengo la sensación de que poca gente lo lleva a cabo por una u otra razón. Por otra parte si el embarazo es normal y no surge ninguna complicación, el profesional más capacitado para seguirlo es la matrona. Los ginecólogos deberían intervenir si surge algún problema o complicación, tanto en el embarazo como en el parto.

      En cuanto al tema de las caderas estrechas te dejo este enlace de la web de El Parto es Nuestro sobre la desproporción céfalo-pélvica: http://www.elpartoesnuestro.es/informacion/desproporcion-cefalo-pelvica
      Y este otro, muy completo, del blog Por un parto respetado: http://porunpartorespetado.blogspot.com.es/2013/05/pelvis-estrecha-y-desproporcion-cefalo.html

      Te mando mucho ánimo y un fuerte abrazo esperando que encuentres tu propio camino.

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