Mi regla muchas veces ha sido un suplicio.

María Pérez

Soy fisio de mujeres y paso consulta, imparto talleres y clases grupales en Madrid. Me encanta enseñar y tengo la suerte de formar parte del profesorado del Grado de Fisioterapia de la UAX. Soy curiosa, estoy enamorada de la danza aérea y adoro aprender cosas nuevas sobre el cuerpo humano.
13/05/20
Todo empezó a los 12 años con mi primera regla.

 

¿Qué recuerdo? Desconocimiento y vergüenza. Dolor que una vez al mes me hacía postrarme en el suelo del baño y vomitar hasta los higadillos.

También ciclos muy irregulares. Ahora sé que esto es normal y que es cuestión de tiempo (normalmente años) que el ciclo se vuelva “regular”.

A los 16 años casi me desangro. Literalmente. Me tuvieron que ingresar unos días en La Paz y hacerme un par de transfusiones.

¿Qué recuerdo? Por un lado, la acusación de algunos “profesionales” que estaban convencidos de que era un aborto, cuando yo había dicho por activa y por pasiva que era imposible. Por otro lado, el PÁNICO a que me volviera a pasar.

El primer “diagnóstico” fue desarreglo hormonal.
“¿Y cómo se arregla un desarreglo hormonal?” Pensé yo.
Nadie me lo supo decir.

El segundo fue síndrome de ovario poliquístico (SOP). Pero esto tampoco es un motivo para desangrarse… La “solución” fue un tratamiento hormonal.

Maravilloso. Mis ciclos se regularizaron y ya no había tanto dolor.

¿Maravilloso? Realmente yo no tenía ciclo, lo que hacían esas pastillas era artificial, no ovulaba y las mujeres necesitamos ovular para estar sanas.

Dejar ese tratamiento fue un suplicio para mí. PÁNICO again

Sobre el SOP llegué a leer que el motivo era que tenía un problema con mi feminidad… Por un rato hasta me lo creí. Acabé pensando que existen tantas feminidades como féminas y para mí eso no era un problema.

A los 20 años usé el anillo anticonceptivo por una larga temporada. De nuevo ciclos regulares y poco dolor. Perooooo… Bye, bye ovulación. Todo esto yo no lo sabía en ese momento, claro está.

Y más o menos hace 10 años que dejé el anillo, descubrí la copa menstrual y empecé a experimentar conmigo misma, a conocerme y preguntarme porqué un proceso fisiológico me hacía sentir tan mal.

A lo mejor estáis pensando: “Jo María, estabas en la semana del placer ¿A qué viene esto?”

¿Sabéis que es un pequeño placer para mí?

Sentir la sangre salir de mi útero y acompañar las contracciones.

No os diré que la regla para mí ahora es un absoluto placer porque os mentiría. A veces sigo teniendo dolor. Pero ahora tengo un montón de herramientas y de conocimientos que me han llevado incluso a tener momentos de placer.

Por eso he parido el taller “Cuidando mi regla: Menstruación, suelo pélvico y gestión del dolor”. Para poder compartir todas esas cositas que tengo dentro y que os pueden ayudar a vosotras.

Os voy a confesar una cosa… No tenía mucha fe en que nadie se fuera apuntar y viendo que cada vez se animan más mujeres me he venido arriba y lo voy a dar TODO. Ya os digo que lo mismo nos alargamos más de una hora…

¿Qué NO es este taller?

  • Probablemente NO es la panacea para tu dolor, pero tendrás un montón de herramientas para gestionarlo y para encontrar un poquito de placer incluso.
  • NO os voy a dar un diagnóstico de porqué os duele a vosotras la regla. No lo puedo saber ¡Ojalá!

Y ya termino, que iba a escribir unas líneas y me he liado un poquito… Sólo quiero decirte bien alto ¡QUE NOS DUELA LA REGLA NO ES NORMAL!

*El taller Cuidando mi regla: Menstruación, suelo pélvico y gestión del dolor está grabado y una vez tengas acceso podrás verlo durante un mes. Puedes inscribirte al taller pinchando aquí.

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