La infancia más feliz

La infancia más feliz

No creo que exista infancia más feliz como la de los pueblos que hemos osado tildar de salvajes.”

infancia feliz conciencia espacio terapeutico integralImagen: Dietmar Temps

“He convivido con los pigmeos y he presenciado la vida y la educación de sus niños. Casi todas sus apetencias naturales pueden ser realizadas sin inhibiciones. La tan temida frustración que puede ocasionar profundas alteraciones en la personalidad del hombre, raramente se da en el joven que vive en contacto con la naturaleza. Ir conociendo las costumbres de los animales de la selva a través de los relatos de los ancianos de la tribu, constituye el primer tesoro del cazador primitivo. Después observará los movimientos de los seres vivos que le permitirá comprobar la veracidad de los relatos escuchados. Acompañar al padre en las expediciones de caza es una aventura que proporcionará alegrías sin límites al niño esquimal, bosquimano o pigmeo. No podemos olvidar que durante más de un millón de años nuestra infancia ha sido como la de estos pueblos de cultura realmente paleolítica. Y, aunque nuestra planificada, programada y estructurada existencia actual apenas si deja tiempo a nuestros hijos para vivir sus propias y sencillas aventuras, en el fondo de sus corazones y en la masa de sus genes sienten el imperativo ineludible de conocer el mundo viviente que les rodea y participar activamente en la aventura de la vida.

Por desgracia los programas de estudios cada día más sobrecargados, la existencia en las grandes urbes que ponen una infranqueable barrera de cemento y de hierro a la naturaleza salvaje y la incomprensión utilitaria de ciertos padres de familia, van inhibiendo en el alma del niño sus deseos de contacto con la naturaleza. Y cuando la congénita canalización humana hacia la aventura al aire libre es abolida, no es extraño que aparezcan más fáciles y viles inclinaciones hacia aventuras de la adolescencia en el destructivo medio de las aglomeraciones urbanas.

Vivimos más años que nuestros antepasados primitivos, disfrutamos de más confort que los ‘salvajes’, estamos casi exentos de dolor, de muchas enfermedades, del hambre, la sed y de la fatiga. Pero nos reímos mucho menos que los pueblos primitivos. Nos aburrimos infinitamente más y carecemos de la espontaneidad, del optimismo permanente y de la fe en sí mismo que tiene el hombre de la naturaleza. La impresión que han sacado todos los viajeros y etnólogos que entraron por primera vez con tribus de cultura antigua, bien sea en los árticos, en los desiertos sudafricanos o en la estepa australiana, es la de su permanente felicidad, alterada únicamente por los imperativos del medio ambiente, imperativos a los que generalmente, estaban magníficamente adaptados. Y la hospitalidad, la ayuda mutua, la sinceridad, el carácter ‘infantil’ de los hombres de la naturaleza, son virtudes en las que coinciden todos los científicos que las han estudiado. ¿Por qué han perdido los hombres civilizados todas estas características del comportamiento que podrían encerrarse en la palabra ‘espontaneidad’? ¿Por qué tienen que pensar tantas veces las cosas antes de realizarlas? Seguramente porque llevamos mil años alejados de la naturaleza. Porque nuestras ansias infantiles de conocimiento, de contacto y de amor hacia los seres vivos, han sido transformadas por una educación utilitaria en inclinaciones agresivas que llevan al hombre no a usar sino a abusar de su mundo. Hoy la preocupación de todos los grandes pueblos de la tierra estriba en la destrucción del medio. La falta de ética hacia la naturaleza ha llevado a la humanidad a emponzoñar el ambiente en que se desenvuelve. “

Félix Rodríguez de la Fuente

Extraído del libro de Casilda Rodrigáñez: 
“La sexualidad y el funcionamiento de la represión". 
Con la referencia: 
“Animales Salvajes de África Oriental”. 
Everest, León 1984. Pags. 11 y siguientes.
Los libros de Casilda Rodrigáñez están colgados en su web.
El clítoris y sus secretos, una guía sobre placer y sexualidad femenina para jóvenes

El clítoris y sus secretos, una guía sobre placer y sexualidad femenina para jóvenes

“Así, es necesario visibilizar el clítoris, ese gran desconocido. Ofrecer información precisa y explícita sobre él y convertirlo en objeto de estudio: hablar del clítoris, pensar en clítoris o considerar el clítoris en términos equivalentes a los del pene.  Se trata de conocer sus secretos y sus posibilidades como fuente de goce erótico.”

El pasado 6 de febrero fue el Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina. A través de Facebook y Twitter compartí con vosotros varios artículos interesantes sobre la cuestión: desde iniciativas que buscan erradicar esta horrible tradición, documentales sobre el susodicho y entrevistas en clave de humor reivindicativo.

Por casualidad me he enterado de que el Ayuntamiento de Ourense como medida de apoyo a ese día va a repartir guías sobre el clítoris en centros de salud y colegios. Dirigida a los jóvenes, está concebida como una guía para sacar del limbo al órgano del placer femenino por excelencia.

El clítoris y sus secretos

Tuve que releer la noticia varias veces antes de empezar a creérmelo: Este es el tipo de medidas que realmente harán de la nuestra una sociedad sexualmente sana y no las medidas represivas.

Por eso he seguido mi búsqueda y he encontrado la guía: El clítoris y sus secretos, escrita por María Lameiras Fernández,  Yolanda Rodríguez Castro y María Victoria Carrera Fernández, profesoras de la Universidad de Vigo.

Se divide en diez capítulos contando la presentación y el prólogo (¡Impecables!). Incluye un capítulo de bibliografía para quien quiera seguir investigando y lo que más me ha llamado la atención ¡Uno completo destinado a hablar de placer femenino! ¡Olé!

Es un gustazo ver que cada vez se da más visibilidad a la sexualidad femenina, se rompen  tabúes y se escribe sin tapujos del placer de las mujeres. Además se incluye a los adolescentes en esta dinámica, como forma de autoconocimiento y toma de responsabilidad de sus cuerpos y su sexualidad. De esta forma la ciencia también se acerca a este mundo rodeado de niebla y empezamos a entender qué es el famoso punto G o reconocer que existen más zonas de placer para la mujer de las que conocíamos, como el cuello del útero (tema que dejaré para otra entrada).

Y es que, como dicen las autoras, “las mujeres nunca alcanzarán la igualdad hasta que su placer no cuente”.

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Para más información:
– El clítoris y sus secretos, la guía.
“Se habla mucho de sexualidad y poco de sexo“, artículo sobre la falta de materias específicas de sexualidad en las universidades, vía El Mundo Salud.
“El clítoris, ese gran desconocido“, documental.
“La vulva es bella de la vagina dentata a la adoración del Yoni”, magistral e imprescindible artículo de josep Lapidario.

Publicado por María Pérez

Los dos extremos del espectro

Los dos extremos del espectro

“Serían necesarios varios volúmenes para presentar un estudio exhaustivo de las características de un gran número de culturas y de la forma en que esas culturas ponen a prueba el instinto materno protector durante el corto período crítico que sigue al nacimiento. No hace falta más que una mirada general a los datos de que disponemos para llegar a una conclusión muy simple: cuanto mayor es la necesidad de desarrollar las capacidades agresivas de una sociedad dada, más agresivos son los rituales y las creencias en el período cercano al nacimiento.

leonidas moImagen: Carlos Blanco

Esta simple regla es fácilmente ilustrada tomando como ejemplo casos extremos. Los espartanos en la Grecia antigua, eran guerreros antes que nada. Cuando nacía un varón, se lo tiraba al piso. Si lograba sobrevivir, se convertiría en un buen guerrero.

Si las perturbaciones del primer contacto mamá-bebé a través de creencias y rituales son casi universales es porque son ventajosas en lo que concierne a la evolución de la especie (1). Para interpretar estas actitudes paradójicas e intrigantes, debemos tener en cuenta que las sociedades preagrícolas han prácticamente desparecido en la era de estudios antropológicos; esto significa que los grupos humanos estudiados por los antropólogos del siglo XX comparten los mismos principios estratégicos de supervivencia, a saber: la dominación de la naturaleza así como la dominación de otros grupos humanos. Para tales sociedades es ventajoso moderar y controlar los diferentes aspectos de la capacidad de amar, incluida la capacidad de amar a la naturaleza y de respetar a la Madre Tierra.

bosquimanos moImagen: Charles Roffey

Nuestra interpretación es confirmada por los datos que conciernen a un grupo muy pequeños  de poblaciones preagrícolas que pudieron ser estudiados antes de su desaparición y que tenían estrategias de supervivencia diferentes. Su estrategia era vivir en perfecta armonía con el ecosistema; en tales sociedades era una ventaja desarrollar esta forma de amor que es el respeto por la Madre Tierra. La prioridad no era desarrollar el potencial humano de agresividad. Entre estas sociedades, citemos la de los Efe Pigmeos, que vivían en la selva Ituri del Zaire. Tenían un instinto ecológico bien enraizado y, en particular, un profundo respeto por los árboles. Parece, según los escritos de Jean Pierre Hallet, que ellos no tenían creencias ni rituales que pudieran perturbar el parto y el primer contacto entre la mamá y el bebé (2). Gracias a Melvin Konner (3), contamos con datos interesantes concernientes al nacimiento solitario y sin asistencia entre los Kung San, un pueblo africano de cazadores-recolectores.

“Cuando una mujer siente los síntomas iniciales del parto, no hace ningún comentario; se va del pueblo tranquilamente cuando el nacimiento parece inminente, camina unos cientos de metros, encuentra un lugar a la sombra, lo ordena, arma una cama de hojas  bien mullida y trae a su bebé al mundo en cuclillas o acostada sobre un lado – sin la ayuda de nadie”.

Obviamente, los procesos fisiológicos eran perturbados lo menos posible en grupos humanos donde la estrategia de supervivencia no era dominar la Naturaleza.

Las conclusiones inspiradas en un enfoque etnológico refuerzan aquellas establecidas desde otras perspectivas. Las consecuencias a largo plazo del corto período cercano al nacimiento son confirmadas. El acercamiento etnológico introduce el concepto de amor a la naturaleza y sugiere que la relación con la madre y la relación con la Madre Tierra son dos aspectos de un mismo fenómeno.”

“La cientificación del amor. El amor y la ciencia” Michel Odent.

(1) Odent M. Calostrum and civilization. In.: the nature of Birth and Breastfeeding. Bergin and Garvey 1992
(2) Hallet J.P. Pygmy Kitabu. Random House-NY 1973
(3) Eaton SB, Shostak M, Konner M. The paleolithic Prescription. A program of diet and exercises and a design for living. Harper and Row, NY 1988.

Publicado por María Pérez