Histerectomía: Algunas cosas que deberías saber

Histerectomía: Algunas cosas que deberías saber

La fundación HERS es una asociación estadounidense que se dedica a difundir información que toda mujer a la que se ha prescrito una histerectomía debería saber. Entre otras cosas ofrecen un servicio de segunda opinión médica para mujeres que quieran saber si realmente necesitan esa operación o existen otras alternativas. Resumiendo y como ponen en su web:

 

“HERS es una organización independiente e internacional dedicada a la histerectomía. HERS aboga porque las mujeres tomen decisiones médicas plenamente informadas “

preparar histerectomia fisioterapia suelo pelvico madrid

Imagen: Hillary Johnson

Por ello, por el desconocimiento que encuentro en consulta y por la cantidad de visitas que recibe la web a diario en la entrada “Histerectomía abdominal ¿Cómo prepararte y rehabilitarte?” veo que existe una falta de información que rodea esta intervención y os traduzco aquí la página de “Hechos sobre la histerectomía” de la Fundación HERS. Como algunas de vosotras ya sabéis creo que la información es poder y en este caso nos ayuda a prepararnos tanto física como psicológicamente en caso de que la intervención sea necesaria realmente.

 

1. Las mujeres señalan una pérdida de sensaciones físicas en las relaciones sexuales después de una histerectomía.

2. La vagina se acorta, cicatriza y se puede dislocar tras una histerectomía.

3. La histerectomía es un daño permanente. Entre sus consecuencias más comunes, a parte de las posibles lesiones derivadas de la operación, encontramos:

– Enfermedades del corazón
– Pérdida del deseo sexual y de la excitación
– Aumento de peso
– Osteoporosis
– Dolor e inmovilidad articular y muscular
– Relaciones sexuales dolorosas
– Desplazamiento de la vejiga, intestino y otros órganos pélvicos
– Infecciones del tracto urinario, en la frecuencia miccional e incontinencia
– Estreñimiento crónico y trastornos digestivos
– Fatiga debilitante
– Pérdida de fuerza y/o resistencia
– Alteración del olor corporal
– Pérdida de memoria a corto plazo
– Embotamiento de las emociones, cambios en la personalidad, desánimo, irritabilidad, ira, reclusión y pensamientos suicidas

 

4. No existen fármacos ni otros tratamientos capaces de reemplazar la función y hormonas ováricas y uterinas. La pérdida es permanente.

 

5. El término médico para la extracción de los ovarios es castración. El 73% de las mujeres son castradas durante la histerectomía (no sabría deciros si se llama así habitualmente en España, yo sólo lo he escuchado en operaciones a mascotas, sin embargo no deja de ser una castración).

 

6. Los ovarios y el útero funcionan durante toda la vida en las mujeres que no han sido histerectomizadas o castradas.

 

7. El 98% de las mujeres que HERS derivó a un ginecólogo certificado por la fundación después de que les prescribieran una histerectomía descubrieron que, de hecho, no las necesitaban.

8. Ginecólogos, hospitales y compañías farmacéuticas hacen más de 17 billones de dolares al año del negocio de la histerectomía (entiendo que este dato es sólo de Estados Unidos, pero no lo especifican en la web).

 

Resumiendo la histerectomía no necesaria es una mutilación y tiene consecuencias para el resto de nuestras vidas: si tienes dudas pide una segunda opinión con un ginecólogo de confianza.

 

En caso de que la operación sea realmente necesaria previendo todo esto podemos prepararnos.

 

Y es que afrontar una operación de este tipo con una preparación física, mental y emocional suficiente hace que la recuperación sea mucho más fácil.

 

La decisión siempre es vuestra y hagáis lo que hagáis os recomiendo que os rodeéis de profesionales que os den seguridad y confianza.

 

Si ya has pasado por una histerectomía y sufres alguna de estas consecuencias recuerda que los fisioterapeutas especialistas en ginecología y obstetricia te podemos ayudar con muchas de ellas. Además a raíz de una histerectomía puedes empezar a notar síntomas relacionados con el suelo pélvico.

 

Para saber más:
– Página de la Fundación HERS, donde encontraréis mucha más información.

Si te ha gustado esta entrada y crees que puede ayudar a otras mujeres de tu entorno compártela.

María Pérez, fisioterapeuta experta en salud femenina, uroginecología y obstetricia.
¿Cuándo hacer una revisión del suelo pélvico?

¿Cuándo hacer una revisión del suelo pélvico?

Sólo el 18% de las mujeres acude a una revisión del suelo pélvico tras haber dado a luz.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Imagen: Daniel Lobo

La musculatura del suelo pélvico se relaciona no sólo con la continencia, que es quizás en lo que todos caemos cuando pensamos en sus funciones; también está relacionada con la respiración (de ahí que la risa, un estornudo o que subamos la voz pueda hacer que haya pérdidas cuando esta musculatura está débil), con la sujeción de los órganos pélvicos (la vejiga, el útero y el recto en el caso de las mujeres), con la estabilidad del tronco (lo que repecutirá en nuestra postura), con las relaciones sexuales y con el embarazo y el parto. De la integridad del periné dependerá en buena parte que todos ellos funcionen correctamente. De ahí la importancia de realizar las revisiones de suelo pélvico con el objetivo de comprobar que todo esté en orden y así prevenir o en su defecto iniciar un tratamiento lo antes posible. Los momentos claves en la vida de las mujeres serán antes y/o después del embarazo y en la perimenopausia.

Entonces ¿Cuándo hacer una revisión?

Responde a las siguientes preguntas:

– ¿Pierdes orina al hacer un esfuerzo (tos, reír, subir o bajar escaleras, coger peso…)?
– ¿Te entran ganas bruscas de orinar y no te da tiempo de llegar al baño?
– ¿Estas pérdidas afectan a tu vida diaria?
– ¿Tienes una sensación de bulto en la vagina?
– ¿Sientes dolor o molestia, durante o después de las relaciones sexuales?
– ¿Quieres recuperar la musculatura perineal después del parto?
– ¿Quieres conocer un poco más tu cuerpo?
– ¿Has sufrido alguna operación ginecológica como cesárea, histerectomía o por un prolapso (hernia vaginal)?
– ¿Entra aire en tu vagina?
– ¿Necesitas hacer grandes esfuerzos para defecar?
– ¿Practicas deportes de impacto (sales a correr, salto de trampolín, etc)?
¿Quieres aprender a cuidar tu periné?

Si has respondido que sí a una de ellas y te preocupa el estado de tu periné es el momento de hacer una revisión.

¿Por qué hacer una revisión completa? ¿No me sirve sólo con aprender a realizar los ejercicios?

Como os comentaba antes el suelo pélvico se relaciona con muchas actividades de nuestra vida diaria, pero es algo recíproco: igual que el periné influye en nuestra postura nuestra postura influirá en el periné por lo que debemos no sólo valorar el tono, la fuerza y la posición del periné, entre otras cosas, también nos fijaremos en la postura.

Por esto sólo realizar los ejercicios específicos del suelo pélvico no siempre nos va a asegurar una recuperación completa. Si quieres más información no te pierdas el artículo “Incontinencia y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?

Además hay otra serie de factores, como por ejemplo el estreñimiento, que van a afectar al estado de nuestro suelo pélvico y que tenemos que controlar antes de poder avanzar en el tratamiento.

¿En qué consiste una revisión de suelo pélvico?

En la primera sesión realizaremos una historia completa mediante una entrevista y una exploración física. Esta parte es muy importante pues nos ayudará a resolver tus dudas, descartar otras patologías y a elegir los pasos a seguir más adecuados según tus objetivos.
Te iré informando de las técnicas y maniobras que voy a realizar respetando tus deseos y necesidades.

Después pasaremos a la exploración. Primero valoraré tu postura, respiración, diafragma y abdomen. Te pediré una serie de actividades sencillas para ver cuál es su estado y como puede estar afectando a tu suelo pélvico.

Por último, mediante un tacto vaginal y acciones como toser o contraer tu suelo pélvico, conoceremos el estado de tu periné: su tono, movilidad, posición, etc. Siempre a tu ritmo y sin dolor, si quieres que pare en algún momento sólo tienes que decírmelo.

Quizás necesite más información sobre tus hábitos a la hora de ir al baño y tomar líquidos para lo que te entregaré un diario miccional que rellenarás antes de la próxima consulta.

Para terminar, te contaré todo lo que he encontrado y el tratamiento que te recomiendo, en caso de que lo necesites.

Si necesitas una consulta y valoración de tu suelo pélvico puedes escribirme a conciencia.eti@gmail.com o llamarme al 630201316.

¿Te ha gustado? ¡Comenta, comparte y multiplica!

Para más información:
Sólo el 18% de las mujeres se somete a una revisión de suelo pélvico tras el parto
Consulta de fisioterapia del suelo pélvico
Incontinencia y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?
– Consejos prácticos para mejorar la musculatura del suelo pélvico, por el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Madrid

Publicado por María Pérez

Bolas chinas sí, bolas chinas no ¡Esa es la cuestión!

Bolas chinas sí, bolas chinas no ¡Esa es la cuestión!

Una pregunta recurrente en los talleres es sobre las bolas chinas ¿Es bueno utilizarlas? ¿Las tengo que usar todo el día, unas horas, unos minutos? ¿Cuáles son mejores?

Documentándome para escribir este artículo no me extraña en absoluto que haya dudas al respecto pues es un tema del que hay opiniones muy diversas.

¿Qué son las bolas chinas?

bolas chinasImagen: Adolfo Llopis Ibáñez

Un dato curioso sobre este aparatito es que se piensa que su origen es japonés y no chino. La leyenda generalizada que circula por internet es que un emperador con muchas concubinas las ideó para evitarse los preliminares (la vagina al detectar un objeto en su interior aumenta su lubricación). Más conocido es su uso por las geishas para fortalecer su musculatura perineal y aumentar su placer y el de sus amantes, de hecho también se conocen como bolas de Geisha.

En la actualidad encontramos en el mercado bolas chinas de todos los tipos y colores, con diferentes pesos, con una o dos bolas. Así que…

¿Cómo elegir entre tanto surtido?

Antes de nada sólo empezaremos a entrenar con las bolas chinas en el caso de poder sujetarlas. Si se nos caen significa que nuestro suelo pélvico está débil y primero tendremos que trabajarlo con otra serie de ejercicios, como los de toma de conciencia, Kegel con visualizaciones, etc.

Es importante que nos fijemos en el material, debe ser de fácil limpieza y debe evitar que proliferen hongos o bacterias; por todo esto son ideales las bolas de silicona médica. Aseguraos de que el cordón sea también de este material.

En cuanto a la forma y el peso dependerá de cada una.  Cuando utilizamos una sola bola podemos “jugar” a subirla y bajarla en la vagina cuando ya tenemos un buen control de la musculatura. Existen incluso modelos que vienen con dos bolas extraíbles e intercambiables con diferentes pesos. Como os digo dependerá del uso que le queramos dar y del dinero que nos queramos gastar.

También te vendrá bien tener un lubricante para introducirlas. Yo siempre recomiendo un lubricante de base agua, que nos permiten mantener el equilibrio de la flora vaginal y evitarnos infecciones, irritaciones y alergias.

Y una vez tengo mis bolas chinas ¿Qué hago con ellas? ¿Cuánto tiempo?

Una vez introducimos las bolas y las podemos mantener sin problemas mi recomendación es usarlas sólo para realizar el entrenamiento de suelo pélvico, con ejercicios como los Kegel entre otros. Otra forma en la que también recomiendo usarlas es para ejercicios concretos como baile (la danza del vientre por ejemplo) o caminar.

Tened en cuenta que una vez introducidas en la vagina no las sentiremos, salvo en movimientos bruscos que podemos notar la vibración que producen (cada bola tiene en su interior otra bola pequeña que es la que provoca esta vibración al moverse).

El tiempo que las llevaremos es importante: entre 5 y 20 minutos.

¿Por qué? Porque, aunque pueda parecer contradictorio, junto con la debilidad de esta musculatura el otro gran problema del periné es la contractura, el exceso de activación. Esto es fácil de entender si lo extrapolamos a la espalda. La mayoría de nosotros alguna vez hemos tenido una sobrecarga en la espalda y si habéis ido al fisio a muchos os sonará la frase: “Deberías ejercitar tu espalda, eso te ayudará a evitar las contracturas”. Un músculo débil cuando no puede con la carga diaria que le imponemos tiende a contracturarse para evitar males mayores. Del mismo modo el suelo pélvico puede estar contracturado y débil, y si además le ponemos un peso extra durante mucho tiempo esa contractura irá a más pudiendo aparecer molestia o dolor. Por lo tanto el entrenamiento del suelo pélvico (con o sin bolas chinas) deberá ser progresivo y tendremos que hacer hincapié en su relajación.

¿Y cómo saber que estamos relajando el suelo pélvico?

Primero nos debemos asegurar de realizar una activación correcta. Para ello podemos introducir un dedo en la vagina e intentar apretarlo con la musculatura. Notaremos la presión sobre el dedo a la mitad de la vagina aproximadamente. No te asustes si es una pequeña presión, lo importante es que no sientas que la vagina empuja y expulsa el dedo; en ese caso lo que estaremos haciendo será empujar y no contraer/activar.

Una vez dominamos la activación nos vamos a centrar en sentir la relajación: siente como desaparece esa presión del dedo e imagina que tu suelo pélvico es de chocolate y se deshace con el calor de tu cuerpo. De nuevo debes estar atenta para no empujar.

Si tienes dudas busca una fisioterapeuta experta allí donde vives para que te pueda guiar en estos ejercicios de forma correcta.

¿Me llevarán al orgasmo?

Para mí esta es una pregunta trampa. Se pueden utilizar como juguete sexual, contigo misma o con tu pareja.

Algo que no para de sorprenderme de esta zona es la cantidad de sensaciones variadas que nos puede aportar, y usar las bolas chinas con conciencia nos ayudará sin duda a entrenar también la sensibilidad, lo que repercutirá en tu vida sexual.

Resumiendo…

Os recomiendo que uséis las bolas chinas entre 5 y 20 minutos por sesión, aumentando el tiempo de forma progresiva, y para realizar ejercicios específicos de suelo pélvico o una actividad como baile o caminar. En cuanto a la frecuencia lo ideal es que entrenemos todos los días con o sin ellas (recuerda concentrarte también en relajarlo), pero esto dependerá del tiempo de cada una.

¿Tienes más dudas? ¡Comparte y comenta!

También te puede interesar:
¿Por qué tengo que cuidar mi suelo pélvico? ¿Y qué tiene que ver con una cama elástica?
Incontinencia y rehabilitación de suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?
El suelo pélvico tras el parto: tiempos y ejercicios (I)

Publicado por María Pérez

Fisioterapia del suelo pélvico ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Fisioterapia del suelo pélvico ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Diálogo basado en hecho reales:

Persona X a la que acabas de conocer (a partir de ahora Persona X): ¿Y a qué te dedicas?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Soy fisioterapeuta

Persona X: Ahhh, qué bien, pues me duele el hombro desde antes de ayer que estuve [introducir aquí cualquier burrada del tipo “estuve 6 horas podando un roble centenario”], un masaje me vendría genial.

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Ya, bueno yo trabajo con mujeres, principalmente con problemas derivados del suelo pélvico.

Persona X: ¿Con embarazadas?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: También, pero en general con cualquier mujer. Simplemente que quiera conocer su cuerpo un poquito más o cuando ya ha aparecido alguna consecuencia, como incontinencia o dolor.

Persona X: ¿Pero entonces ahí también se pueden dar masajes?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Sí, claro, pero el masaje es sólo una técnica dentro de todo un repertorio; y la verdad es que no es la que uso más habitualmente.

Persona X: Ajá…

Tras un par de frases de cortesía Persona X se marcha con cara de no tener mucha idea sobre qué hago o dejo de hacer. Así que dedicado a todas las Personas X del mundo y a todo aquel que se interese un poquito por lo que hacemos los fisios va esta entrada ¡Disfrutadla tanto como lo he hecho yo escribiéndola!

¿Qué?

fisio sp utero
Imagen: Hey Paul Studios

La fisioterapia del suelo pélvico es una forma coloquial de englobar la uroginecología y la obstetricia, es decir, es la rama de la fisioterapia que se encarga de guiar en la prevención, tratamiento y/o rehabilitación de las patologías relacionadas con la musculatura del suelo pélvico a lo largo de la vida de la mujer.

Un inciso: Los HOMBRES TAMBIÉN TIENEN SUELO PÉLVICO y por lo tanto pueden sufrir patologías relacionadas con él. Por razones anatómicas no son tan frecuentes como en las mujeres, pero como las meigas, “haberlas, haylas”. Yo trabajo sólo con mujeres, por lo que os remito a este fantástico post de otra compañera fisio por si queréis saber más sobre el tema:  ¡Anda! ¿A tu consulta también vienen hombres?

¿Y qué patologías son estas? Desde incontinencia, que es quizás lo más conocido, prolapsos (caída de los órganos de la pelvis menor a través de la vagina), dolor pélvico, dolor en las relaciones sexuales, cicatrices, problemas con el ciclo menstrual, recuperación tras el parto, etc.  Existen también otras patologías, tipo hemorroides o hernias, que tienen mucho que ver con el suelo pélvico y su relación con el resto del cuerpo.

A nivel preventivo también realizamos una labor informativa para todas aquellas mujeres que quieran evitar estos problemas. A través de charlas y talleres, también en las actividades periódicas y grupales, como la Gimnasia Mujer, el Taller & Pastas o los grupos de postparto, resolvemos las dudas que surgen sobre nuestro cuerpo, a nivel físico o emocional, sobre nuestros ciclos o enfermedades comunes en las mujeres como los ovarios poliquísticos, las menstruaciones dolorosas o cuestiones sobre sexualidad.

Por mi parte también realizo charlas informativas y gratuitas en centros de salud, asociaciones de mujeres (como la Federación de Mujeres Progresistas)… En resumen, allá donde se me quiera escuchar.

¿Cuándo?

2193135840_98de4571b0
 ¿Amas tu cuerpo? Imagen: Devin Young

Cualquier mujer y en cualquier momento puede requerir de los servicios de un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico. Yo he pasado consulta con chicas jóvenes sin problemas pero con muchas ganas y curiosidad por conocer su cuerpo hasta mujeres que han pasado por un parto con episiotomía o tras un cáncer de útero que terminó en histerectomía. Así que si tienes dudas ¡no te cortes y pregunta!

¿Cómo?

fisio sp masaje
Déjame darte un pequeño masaje. Imagen: Ourania

Sí, también uso el masaje, como ya he comentado antes, dentro de un abanico de técnicas que adapto al paciente y nunca al revés.

Vuelvo a hacer hincapié en que es totalmente necesario hacer una historia completa. Los que me seguís o habéis acudido a alguna de mis charlas ya sabéis que cuando hablamos de suelo pélvico no sólo nos centraremos en lo que pasa en esta zona, también debemos valorar el abdomen, el diafragma, la postura global, etc, pues de una forma u otra están relacionados. Imaginad que todos los inviernos aparece una gotera en el techo de vuestro salón, y todos los inviernos reparamos la escayola del doble techo reemplazándola y pintando de nuevo. Al año siguiente vuelve a aparecer, una y otra vez. Sin duda algo importante estamos pasando por alto, esto es lo que pretendemos evitar al hacer una historia completa, pues esa gotera además nos puede llevar a otros daños colaterales.

Llegados a este punto puedo reproducir otra conversación típica basada en hecho reales:

Persona X: Ayer estuve en el fisio y no me gustó… No me hizo nada, sólo me preguntó un montón de cosas y me tocó un poquito aquí y allá ¡Pero no me dio ni un masaje!

Fisioterapeuta Y: ¡Enhorabuena! Has encontrado un fisio que se preocupa de verdad porque mejores, no le dejes escapar (sonrisa de oreja a oreja).

Estos comentarios los he escuchado mucho más de lo que me gustaría y mi respuesta va siempre en esa línea. Si vamos al ginecólogo o al médico no tenemos dudas en que nos hará una serie de preguntas para ir descartando, alguna prueba quizás… Al menos esto es lo deseable ¿Por qué con el fisio no? Eso sí, yo procuro que al inicio de cualquier tratamiento la mujer que está frente a mí sepa que lo que hago es necesario para su recuperación completa y explico el porqué de las cosas de la forma más práctica que puedo.

La historia clínica la completamos con una serie de exploraciones a nivel vaginal, abdominal, etc.

En el tratamiento usamos el masaje perineal, la electroterapia, biofeedback y ejercicio terapéutico (toma de conciencia, ejercicios de Kegel, pilates, gimnasia abdominal hipopresiva, etc). También dentro del tratamiento no nos podemos olvidar de hablar de aquellos hábitos que pueden estar interfiriendo en la rehabilitación como por ejemplo la dieta que llevamos o los hábitos a la hora de ir al baño. Hemos de tener en cuenta que estos tratamientos requieren de una participación muy activa por parte del paciente. Creo que en ese sentido estamos ante un cambio de paradigma, pues cada vez somos más los que comprendemos que somos nosotros mismos los que nos sanamos con la guía de un terapeuta, que no existen ni las pildoras ni las manos mágicas, y que tenemos que llevar nuestra propia conciencia a la rehabilitación para que se produzca el cambio que buscamos.

Te invito a conocer esta preciosa profesión y si te pica la curiosidad a buscar un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico en tu ciudad, aprenderás mucho más sobre tu cuerpo de lo que te imaginas.

¿Te has quedado con dudas? ¡Comparte y comenta!

También te puede interesar:
Suelo pélvico
¿Por qué tengo que cuidar mi suelo pélvico? ¿Y qué tiene que ver con una cama elástica?
Incontinencia  y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?
¿Alguna vez te has fijado en tu postura a la hora de ir al baño?

Si eres fisioterapeuta y te quieres especializar en este apasionante área de nuestra profesión inscríbete  en el Monográfico de Suelo Pélvico y Uroginecología para Fisioterapeutas que impartiré en el Instituto Aúpale los días 16 y 17 de diciembre. Además, si eres de los primeros en inscribirte tendrás un descuento del 10%.

Publicado por María Pérez

¿Quieres aprender a entrenar tu suelo pélvico?

¿Quieres aprender a entrenar tu suelo pélvico?

Tenemos nueva fecha para el taller de SUELO PÉLVICO Y GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA en TORRELODONES.

Será el SÁBADO 9 de NOVIEMBRE en Aprender Paso a Paso (Plaza Epifanio 1, Torrelodones pueblo) de 11h a 13h. Además si has dado a luz hace poco puedes venir con tu bebé.

Para más información sobre el taller puedes contactar conmigo.
Para reservar plaza escribe un email a espaciomamasybebes@yahoo.es

¡Plazas limitadas!

Taller suelo pélvico FORMATO

¿Te lo vas a perder?

¿Quieres aprender a entrenar tu suelo pélvico?

Cuidarnos desde la salud y el respeto hacia nosotras mismas

Os traigo hoy la traducción de una reflexión de Syd Lynch, respuesta a una foto suya retocada sin su permiso. Me ha llegado hasta el alma, además llevo un tiempo pensando en todas las mujeres que dan a luz y sienten esa gran presión social de que tienes que “recuperarte” lo antes posible. Y con “recuperarte” quiero decir estar “hermosa” y “perfecta” aunque sea a costa de tu salud. A todas nos gusta sentirnos sanas y lindas, pero por favor ¡Escuchad a vuestro cuerpo y hacedlo de una forma saludable!

Es la primera vez que publico algo que he traducido yo misma así que si encontráis algún error agradecería que me lo dijerais :). Sin más os dejo con la reflexión:

“Ha pasado algo hoy que jamás pensé que podría pasarme. Algo que les pasa a las famosas y a las modelos; pero no a mí.

Siempre me he sentido incómoda con mi cuerpo. He sentido que un montón de cosas diferentes estaban mal, debido completamente a lo que sociedad, revistas, anuncios, televisión, carteles y tablas de tallas me han dicho que era “correcto”, “aceptable”, “sexy” y “bonito”.

Desde el – mi pecho es muy plano, estoy demasiado delgada, quiero caderas más grandes, quiero curvas, quiero parecer una chica, etc; al – mis tetas son muy grandes, tengo demasiadas curvas, estoy gorda, mi estómago es horrible, tengo papada, mis piernas se tocan es inaceptable, soy una bruta, por esto nunca he tenido novio, por esto perdí a mis amigos, etc.

Hasta el día de hoy no he sido feliz con mi físico, pero por primera vez, de verdad, estoy haciendo algo para cambiarlo. He estado comiendo mejor, haciendo ejercicio, cuidando mi cuerpo y aceptando que algunas de las cosas que veo en las revistas nunca serán mi realidad.

Nunca me pareceré a Miranda Kerr o Kate Moss, y nunca me pareceré a Beyonce o Jennifer López; y eso está bien.

Yo soy, y siempre seré yo misma. Grande o pequeña. En personalidad y tamaño.

Llegué a casa, entré en Facebook y tenía una notificación de que me habían etiquetado en una foto. El fotógrafo permanecerá en el anonimato, porque el drama en esta situación no es necesario y, sinceramente, no merece mi tiempo.

Como está marcado la foto de la izquierda está retocada y la de la derecha es la original.

syd lynch

Lo que la foto retocada me decía, en mi cabeza, es que no era lo “suficientemente bonita” como soy de forma natural, y que tenía que ser cambiada y deformada para encajar en la idea de “guapa” y “socialmente aceptada” que tienen los fotógrafos. Que no era lo suficientemente buena sin el toque del ratón para estar en su Facebook. Que no era tan guapa como la otra gente de la foto y que eso había que arreglarlo para que todo encajáramos juntos.

No me gusta como salgo en la foto de la derecha. Es muy difícil para mí mirarla; pero me siento todavía más incómoda mirando la foto retocada, porque NO SOY YO. El retoque debe haber sido hecho pensando que yo estaría emocionada porque FINALMENTE me parezco a las chicas de las revistas, o quizás pensando que yo no me enteraría. Cualquiera que sea el motivo, me ha ofendido, dolido y la seguridad e imagen positiva de mi propio cuerpo ha sido mutilada.

Parezco lo que parezco. He aceptado esto. Tengo mi cuerpo. Es como ningún otro. Es único con todo lo bueno, malo y feo.

Tengo ganas de hacer un documental desde el punto de vista de una adolescente que vive en el centro de todos los estereotipos y presiones sociales de lo que es socialmente “sexy” y “feo”. Entrevistas con el público, cirujanos plásticos, famosos, doctores, nutricionistas, etc.

Así es como va a empezar.

Independientemente de cómo me veo, tengo amigos y familia que me quieren por mí misma, porque lo que parezco físicamente no es importante para ellos y seguro no determina si somos amigos/familia o no. Lo que importa es que soy yo misma, con mi personalidad propia, que quiero a la gente que me quiere, que apoyo a mis seres queridos igual que ellos lo hacen por mi, que podemos reír y llorar juntos. No si entro en una talla XS. No mi tamaño de sujetador, de ropa o el color de mi piel o mi pelo. Porque te puedes parecer a alguien, pero no puedes ser como alguien. Como pareces y quién eres realmente son dos cosas muy diferentes.

Así que esto es para todos los que os habéis sentido mal con vuestra apariencia física:
Eres quién eres. Puedes ganar o perder peso y crecer y fluctuar y cambiar. Pero no lo hagas porque creas que es lo que tienes que hacer para ser amado. Porque creas que es lo que tienes que hacer para ser respetado o escuchado o mirado. Hazlo porque quieres hacerlo, por ti, y hazlo de una manera saludable. Hazlo con respeto y amor hacia ti mismo, con motivación para convertirte en lo que quieres físicamente.

Si tienes un cuerpo y no estás a gusto con él, puedes cambiarlo.

Si tienes una personalidad desagradable, la realidad puede darte una gran bofetada en la cara y el mundo te mostrará que una personalidad así es infinitamente peor que un cuerpo “diferente”. Gracias por leer esto.

Syd Lynch – 17 – Los Ángeles – Aspirante a actriz – Amiga – Pariente – Hija – Ser humano”

Podéis encontrar el texto original aquí.

Publicado por María Pérez