¿Cuándo hacer una revisión del suelo pélvico?

¿Cuándo hacer una revisión del suelo pélvico?

Sólo el 18% de las mujeres acude a una revisión del suelo pélvico tras haber dado a luz.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Imagen: Daniel Lobo

La musculatura del suelo pélvico se relaciona no sólo con la continencia, que es quizás en lo que todos caemos cuando pensamos en sus funciones; también está relacionada con la respiración (de ahí que la risa, un estornudo o que subamos la voz pueda hacer que haya pérdidas cuando esta musculatura está débil), con la sujeción de los órganos pélvicos (la vejiga, el útero y el recto en el caso de las mujeres), con la estabilidad del tronco (lo que repecutirá en nuestra postura), con las relaciones sexuales y con el embarazo y el parto. De la integridad del periné dependerá en buena parte que todos ellos funcionen correctamente. De ahí la importancia de realizar las revisiones de suelo pélvico con el objetivo de comprobar que todo esté en orden y así prevenir o en su defecto iniciar un tratamiento lo antes posible. Los momentos claves en la vida de las mujeres serán antes y/o después del embarazo y en la perimenopausia.

Entonces ¿Cuándo hacer una revisión?

Responde a las siguientes preguntas:

– ¿Pierdes orina al hacer un esfuerzo (tos, reír, subir o bajar escaleras, coger peso…)?
– ¿Te entran ganas bruscas de orinar y no te da tiempo de llegar al baño?
– ¿Estas pérdidas afectan a tu vida diaria?
– ¿Tienes una sensación de bulto en la vagina?
– ¿Sientes dolor o molestia, durante o después de las relaciones sexuales?
– ¿Quieres recuperar la musculatura perineal después del parto?
– ¿Quieres conocer un poco más tu cuerpo?
– ¿Has sufrido alguna operación ginecológica como cesárea, histerectomía o por un prolapso (hernia vaginal)?
– ¿Entra aire en tu vagina?
– ¿Necesitas hacer grandes esfuerzos para defecar?
– ¿Practicas deportes de impacto (sales a correr, salto de trampolín, etc)?
¿Quieres aprender a cuidar tu periné?

Si has respondido que sí a una de ellas y te preocupa el estado de tu periné es el momento de hacer una revisión.

¿Por qué hacer una revisión completa? ¿No me sirve sólo con aprender a realizar los ejercicios?

Como os comentaba antes el suelo pélvico se relaciona con muchas actividades de nuestra vida diaria, pero es algo recíproco: igual que el periné influye en nuestra postura nuestra postura influirá en el periné por lo que debemos no sólo valorar el tono, la fuerza y la posición del periné, entre otras cosas, también nos fijaremos en la postura.

Por esto sólo realizar los ejercicios específicos del suelo pélvico no siempre nos va a asegurar una recuperación completa. Si quieres más información no te pierdas el artículo “Incontinencia y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?

Además hay otra serie de factores, como por ejemplo el estreñimiento, que van a afectar al estado de nuestro suelo pélvico y que tenemos que controlar antes de poder avanzar en el tratamiento.

¿En qué consiste una revisión de suelo pélvico?

En la primera sesión realizaremos una historia completa mediante una entrevista y una exploración física. Esta parte es muy importante pues nos ayudará a resolver tus dudas, descartar otras patologías y a elegir los pasos a seguir más adecuados según tus objetivos.
Te iré informando de las técnicas y maniobras que voy a realizar respetando tus deseos y necesidades.

Después pasaremos a la exploración. Primero valoraré tu postura, respiración, diafragma y abdomen. Te pediré una serie de actividades sencillas para ver cuál es su estado y como puede estar afectando a tu suelo pélvico.

Por último, mediante un tacto vaginal y acciones como toser o contraer tu suelo pélvico, conoceremos el estado de tu periné: su tono, movilidad, posición, etc. Siempre a tu ritmo y sin dolor, si quieres que pare en algún momento sólo tienes que decírmelo.

Quizás necesite más información sobre tus hábitos a la hora de ir al baño y tomar líquidos para lo que te entregaré un diario miccional que rellenarás antes de la próxima consulta.

Para terminar, te contaré todo lo que he encontrado y el tratamiento que te recomiendo, en caso de que lo necesites.

Si necesitas una consulta y valoración de tu suelo pélvico puedes escribirme a conciencia.eti@gmail.com o llamarme al 630201316.

¿Te ha gustado? ¡Comenta, comparte y multiplica!

Para más información:
Sólo el 18% de las mujeres se somete a una revisión de suelo pélvico tras el parto
Consulta de fisioterapia del suelo pélvico
Incontinencia y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?
– Consejos prácticos para mejorar la musculatura del suelo pélvico, por el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Madrid

Publicado por María Pérez

Content Protection by DMCA.com
Bolas chinas sí, bolas chinas no ¡Esa es la cuestión!

Bolas chinas sí, bolas chinas no ¡Esa es la cuestión!

Una pregunta recurrente en los talleres es sobre las bolas chinas ¿Es bueno utilizarlas? ¿Las tengo que usar todo el día, unas horas, unos minutos? ¿Cuáles son mejores?

Documentándome para escribir este artículo no me extraña en absoluto que haya dudas al respecto pues es un tema del que hay opiniones muy diversas.

¿Qué son las bolas chinas?

bolas chinasImagen: Adolfo Llopis Ibáñez

Un dato curioso sobre este aparatito es que se piensa que su origen es japonés y no chino. La leyenda generalizada que circula por internet es que un emperador con muchas concubinas las ideó para evitarse los preliminares (la vagina al detectar un objeto en su interior aumenta su lubricación). Más conocido es su uso por las geishas para fortalecer su musculatura perineal y aumentar su placer y el de sus amantes, de hecho también se conocen como bolas de Geisha.

En la actualidad encontramos en el mercado bolas chinas de todos los tipos y colores, con diferentes pesos, con una o dos bolas. Así que…

¿Cómo elegir entre tanto surtido?

Antes de nada sólo empezaremos a entrenar con las bolas chinas en el caso de poder sujetarlas. Si se nos caen significa que nuestro suelo pélvico está débil y primero tendremos que trabajarlo con otra serie de ejercicios, como los de toma de conciencia, Kegel con visualizaciones, etc.

Es importante que nos fijemos en el material, debe ser de fácil limpieza y debe evitar que proliferen hongos o bacterias; por todo esto son ideales las bolas de silicona médica. Aseguraos de que el cordón sea también de este material.

En cuanto a la forma y el peso dependerá de cada una.  Cuando utilizamos una sola bola podemos “jugar” a subirla y bajarla en la vagina cuando ya tenemos un buen control de la musculatura. Existen incluso modelos que vienen con dos bolas extraíbles e intercambiables con diferentes pesos. Como os digo dependerá del uso que le queramos dar y del dinero que nos queramos gastar.

También te vendrá bien tener un lubricante para introducirlas. Yo siempre recomiendo un lubricante de base agua, que nos permiten mantener el equilibrio de la flora vaginal y evitarnos infecciones, irritaciones y alergias.

Y una vez tengo mis bolas chinas ¿Qué hago con ellas? ¿Cuánto tiempo?

Una vez introducimos las bolas y las podemos mantener sin problemas mi recomendación es usarlas sólo para realizar el entrenamiento de suelo pélvico, con ejercicios como los Kegel entre otros. Otra forma en la que también recomiendo usarlas es para ejercicios concretos como baile (la danza del vientre por ejemplo) o caminar.

Tened en cuenta que una vez introducidas en la vagina no las sentiremos, salvo en movimientos bruscos que podemos notar la vibración que producen (cada bola tiene en su interior otra bola pequeña que es la que provoca esta vibración al moverse).

El tiempo que las llevaremos es importante: entre 5 y 20 minutos.

¿Por qué? Porque, aunque pueda parecer contradictorio, junto con la debilidad de esta musculatura el otro gran problema del periné es la contractura, el exceso de activación. Esto es fácil de entender si lo extrapolamos a la espalda. La mayoría de nosotros alguna vez hemos tenido una sobrecarga en la espalda y si habéis ido al fisio a muchos os sonará la frase: “Deberías ejercitar tu espalda, eso te ayudará a evitar las contracturas”. Un músculo débil cuando no puede con la carga diaria que le imponemos tiende a contracturarse para evitar males mayores. Del mismo modo el suelo pélvico puede estar contracturado y débil, y si además le ponemos un peso extra durante mucho tiempo esa contractura irá a más pudiendo aparecer molestia o dolor. Por lo tanto el entrenamiento del suelo pélvico (con o sin bolas chinas) deberá ser progresivo y tendremos que hacer hincapié en su relajación.

¿Y cómo saber que estamos relajando el suelo pélvico?

Primero nos debemos asegurar de realizar una activación correcta. Para ello podemos introducir un dedo en la vagina e intentar apretarlo con la musculatura. Notaremos la presión sobre el dedo a la mitad de la vagina aproximadamente. No te asustes si es una pequeña presión, lo importante es que no sientas que la vagina empuja y expulsa el dedo; en ese caso lo que estaremos haciendo será empujar y no contraer/activar.

Una vez dominamos la activación nos vamos a centrar en sentir la relajación: siente como desaparece esa presión del dedo e imagina que tu suelo pélvico es de chocolate y se deshace con el calor de tu cuerpo. De nuevo debes estar atenta para no empujar.

Si tienes dudas busca una fisioterapeuta experta allí donde vives para que te pueda guiar en estos ejercicios de forma correcta.

¿Me llevarán al orgasmo?

Para mí esta es una pregunta trampa. Se pueden utilizar como juguete sexual, contigo misma o con tu pareja.

Algo que no para de sorprenderme de esta zona es la cantidad de sensaciones variadas que nos puede aportar, y usar las bolas chinas con conciencia nos ayudará sin duda a entrenar también la sensibilidad, lo que repercutirá en tu vida sexual.

Resumiendo…

Os recomiendo que uséis las bolas chinas entre 5 y 20 minutos por sesión, aumentando el tiempo de forma progresiva, y para realizar ejercicios específicos de suelo pélvico o una actividad como baile o caminar. En cuanto a la frecuencia lo ideal es que entrenemos todos los días con o sin ellas (recuerda concentrarte también en relajarlo), pero esto dependerá del tiempo de cada una.

¿Tienes más dudas? ¡Comparte y comenta!

También te puede interesar:
¿Por qué tengo que cuidar mi suelo pélvico? ¿Y qué tiene que ver con una cama elástica?
Incontinencia y rehabilitación de suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?
El suelo pélvico tras el parto: tiempos y ejercicios (I)

Publicado por María Pérez

Content Protection by DMCA.com
Fisioterapia del suelo pélvico ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Fisioterapia del suelo pélvico ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Diálogo basado en hecho reales:

Persona X a la que acabas de conocer (a partir de ahora Persona X): ¿Y a qué te dedicas?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Soy fisioterapeuta

Persona X: Ahhh, qué bien, pues me duele el hombro desde antes de ayer que estuve [introducir aquí cualquier burrada del tipo “estuve 6 horas podando un roble centenario”], un masaje me vendría genial.

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Ya, bueno yo trabajo con mujeres, principalmente con problemas derivados del suelo pélvico.

Persona X: ¿Con embarazadas?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: También, pero en general con cualquier mujer. Simplemente que quiera conocer su cuerpo un poquito más o cuando ya ha aparecido alguna consecuencia, como incontinencia o dolor.

Persona X: ¿Pero entonces ahí también se pueden dar masajes?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Sí, claro, pero el masaje es sólo una técnica dentro de todo un repertorio; y la verdad es que no es la que uso más habitualmente.

Persona X: Ajá…

Tras un par de frases de cortesía Persona X se marcha con cara de no tener mucha idea sobre qué hago o dejo de hacer. Así que dedicado a todas las Personas X del mundo y a todo aquel que se interese un poquito por lo que hacemos los fisios va esta entrada ¡Disfrutadla tanto como lo he hecho yo escribiéndola!

¿Qué?

fisio sp utero
Imagen: Hey Paul Studios

La fisioterapia del suelo pélvico es una forma coloquial de englobar la uroginecología y la obstetricia, es decir, es la rama de la fisioterapia que se encarga de guiar en la prevención, tratamiento y/o rehabilitación de las patologías relacionadas con la musculatura del suelo pélvico a lo largo de la vida de la mujer.

Un inciso: Los HOMBRES TAMBIÉN TIENEN SUELO PÉLVICO y por lo tanto pueden sufrir patologías relacionadas con él. Por razones anatómicas no son tan frecuentes como en las mujeres, pero como las meigas, “haberlas, haylas”. Yo trabajo sólo con mujeres, por lo que os remito a este fantástico post de otra compañera fisio por si queréis saber más sobre el tema:  ¡Anda! ¿A tu consulta también vienen hombres?

¿Y qué patologías son estas? Desde incontinencia, que es quizás lo más conocido, prolapsos (caída de los órganos de la pelvis menor a través de la vagina), dolor pélvico, dolor en las relaciones sexuales, cicatrices, problemas con el ciclo menstrual, recuperación tras el parto, etc.  Existen también otras patologías, tipo hemorroides o hernias, que tienen mucho que ver con el suelo pélvico y su relación con el resto del cuerpo.

A nivel preventivo también realizamos una labor informativa para todas aquellas mujeres que quieran evitar estos problemas. A través de charlas y talleres, también en las actividades periódicas y grupales, como la Gimnasia Mujer, el Taller & Pastas o los grupos de postparto, resolvemos las dudas que surgen sobre nuestro cuerpo, a nivel físico o emocional, sobre nuestros ciclos o enfermedades comunes en las mujeres como los ovarios poliquísticos, las menstruaciones dolorosas o cuestiones sobre sexualidad.

Por mi parte también realizo charlas informativas y gratuitas en centros de salud, asociaciones de mujeres (como la Federación de Mujeres Progresistas)… En resumen, allá donde se me quiera escuchar.

¿Cuándo?

2193135840_98de4571b0
 ¿Amas tu cuerpo? Imagen: Devin Young

Cualquier mujer y en cualquier momento puede requerir de los servicios de un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico. Yo he pasado consulta con chicas jóvenes sin problemas pero con muchas ganas y curiosidad por conocer su cuerpo hasta mujeres que han pasado por un parto con episiotomía o tras un cáncer de útero que terminó en histerectomía. Así que si tienes dudas ¡no te cortes y pregunta!

¿Cómo?

fisio sp masaje
Déjame darte un pequeño masaje. Imagen: Ourania

Sí, también uso el masaje, como ya he comentado antes, dentro de un abanico de técnicas que adapto al paciente y nunca al revés.

Vuelvo a hacer hincapié en que es totalmente necesario hacer una historia completa. Los que me seguís o habéis acudido a alguna de mis charlas ya sabéis que cuando hablamos de suelo pélvico no sólo nos centraremos en lo que pasa en esta zona, también debemos valorar el abdomen, el diafragma, la postura global, etc, pues de una forma u otra están relacionados. Imaginad que todos los inviernos aparece una gotera en el techo de vuestro salón, y todos los inviernos reparamos la escayola del doble techo reemplazándola y pintando de nuevo. Al año siguiente vuelve a aparecer, una y otra vez. Sin duda algo importante estamos pasando por alto, esto es lo que pretendemos evitar al hacer una historia completa, pues esa gotera además nos puede llevar a otros daños colaterales.

Llegados a este punto puedo reproducir otra conversación típica basada en hecho reales:

Persona X: Ayer estuve en el fisio y no me gustó… No me hizo nada, sólo me preguntó un montón de cosas y me tocó un poquito aquí y allá ¡Pero no me dio ni un masaje!

Fisioterapeuta Y: ¡Enhorabuena! Has encontrado un fisio que se preocupa de verdad porque mejores, no le dejes escapar (sonrisa de oreja a oreja).

Estos comentarios los he escuchado mucho más de lo que me gustaría y mi respuesta va siempre en esa línea. Si vamos al ginecólogo o al médico no tenemos dudas en que nos hará una serie de preguntas para ir descartando, alguna prueba quizás… Al menos esto es lo deseable ¿Por qué con el fisio no? Eso sí, yo procuro que al inicio de cualquier tratamiento la mujer que está frente a mí sepa que lo que hago es necesario para su recuperación completa y explico el porqué de las cosas de la forma más práctica que puedo.

La historia clínica la completamos con una serie de exploraciones a nivel vaginal, abdominal, etc.

En el tratamiento usamos el masaje perineal, la electroterapia, biofeedback y ejercicio terapéutico (toma de conciencia, ejercicios de Kegel, pilates, gimnasia abdominal hipopresiva, etc). También dentro del tratamiento no nos podemos olvidar de hablar de aquellos hábitos que pueden estar interfiriendo en la rehabilitación como por ejemplo la dieta que llevamos o los hábitos a la hora de ir al baño. Hemos de tener en cuenta que estos tratamientos requieren de una participación muy activa por parte del paciente. Creo que en ese sentido estamos ante un cambio de paradigma, pues cada vez somos más los que comprendemos que somos nosotros mismos los que nos sanamos con la guía de un terapeuta, que no existen ni las pildoras ni las manos mágicas, y que tenemos que llevar nuestra propia conciencia a la rehabilitación para que se produzca el cambio que buscamos.

Te invito a conocer esta preciosa profesión y si te pica la curiosidad a buscar un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico en tu ciudad, aprenderás mucho más sobre tu cuerpo de lo que te imaginas.

¿Te has quedado con dudas? ¡Comparte y comenta!

También te puede interesar:
Suelo pélvico
¿Por qué tengo que cuidar mi suelo pélvico? ¿Y qué tiene que ver con una cama elástica?
Incontinencia  y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?
¿Alguna vez te has fijado en tu postura a la hora de ir al baño?

Si eres fisioterapeuta y te quieres especializar en este apasionante área de nuestra profesión inscríbete  en el Monográfico de Suelo Pélvico y Uroginecología para Fisioterapeutas que impartiré en el Instituto Aúpale los días 16 y 17 de diciembre. Además, si eres de los primeros en inscribirte tendrás un descuento del 10%.

Publicado por María Pérez

Content Protection by DMCA.com
Los dos extremos del espectro

Los dos extremos del espectro

“Serían necesarios varios volúmenes para presentar un estudio exhaustivo de las características de un gran número de culturas y de la forma en que esas culturas ponen a prueba el instinto materno protector durante el corto período crítico que sigue al nacimiento. No hace falta más que una mirada general a los datos de que disponemos para llegar a una conclusión muy simple: cuanto mayor es la necesidad de desarrollar las capacidades agresivas de una sociedad dada, más agresivos son los rituales y las creencias en el período cercano al nacimiento.

leonidas moImagen: Carlos Blanco

Esta simple regla es fácilmente ilustrada tomando como ejemplo casos extremos. Los espartanos en la Grecia antigua, eran guerreros antes que nada. Cuando nacía un varón, se lo tiraba al piso. Si lograba sobrevivir, se convertiría en un buen guerrero.

Si las perturbaciones del primer contacto mamá-bebé a través de creencias y rituales son casi universales es porque son ventajosas en lo que concierne a la evolución de la especie (1). Para interpretar estas actitudes paradójicas e intrigantes, debemos tener en cuenta que las sociedades preagrícolas han prácticamente desparecido en la era de estudios antropológicos; esto significa que los grupos humanos estudiados por los antropólogos del siglo XX comparten los mismos principios estratégicos de supervivencia, a saber: la dominación de la naturaleza así como la dominación de otros grupos humanos. Para tales sociedades es ventajoso moderar y controlar los diferentes aspectos de la capacidad de amar, incluida la capacidad de amar a la naturaleza y de respetar a la Madre Tierra.

bosquimanos moImagen: Charles Roffey

Nuestra interpretación es confirmada por los datos que conciernen a un grupo muy pequeños  de poblaciones preagrícolas que pudieron ser estudiados antes de su desaparición y que tenían estrategias de supervivencia diferentes. Su estrategia era vivir en perfecta armonía con el ecosistema; en tales sociedades era una ventaja desarrollar esta forma de amor que es el respeto por la Madre Tierra. La prioridad no era desarrollar el potencial humano de agresividad. Entre estas sociedades, citemos la de los Efe Pigmeos, que vivían en la selva Ituri del Zaire. Tenían un instinto ecológico bien enraizado y, en particular, un profundo respeto por los árboles. Parece, según los escritos de Jean Pierre Hallet, que ellos no tenían creencias ni rituales que pudieran perturbar el parto y el primer contacto entre la mamá y el bebé (2). Gracias a Melvin Konner (3), contamos con datos interesantes concernientes al nacimiento solitario y sin asistencia entre los Kung San, un pueblo africano de cazadores-recolectores.

“Cuando una mujer siente los síntomas iniciales del parto, no hace ningún comentario; se va del pueblo tranquilamente cuando el nacimiento parece inminente, camina unos cientos de metros, encuentra un lugar a la sombra, lo ordena, arma una cama de hojas  bien mullida y trae a su bebé al mundo en cuclillas o acostada sobre un lado – sin la ayuda de nadie”.

Obviamente, los procesos fisiológicos eran perturbados lo menos posible en grupos humanos donde la estrategia de supervivencia no era dominar la Naturaleza.

Las conclusiones inspiradas en un enfoque etnológico refuerzan aquellas establecidas desde otras perspectivas. Las consecuencias a largo plazo del corto período cercano al nacimiento son confirmadas. El acercamiento etnológico introduce el concepto de amor a la naturaleza y sugiere que la relación con la madre y la relación con la Madre Tierra son dos aspectos de un mismo fenómeno.”

“La cientificación del amor. El amor y la ciencia” Michel Odent.

(1) Odent M. Calostrum and civilization. In.: the nature of Birth and Breastfeeding. Bergin and Garvey 1992
(2) Hallet J.P. Pygmy Kitabu. Random House-NY 1973
(3) Eaton SB, Shostak M, Konner M. The paleolithic Prescription. A program of diet and exercises and a design for living. Harper and Row, NY 1988.

Publicado por María Pérez

Content Protection by DMCA.com
¿Quieres aprender a entrenar tu suelo pélvico?

¿Quieres aprender a entrenar tu suelo pélvico?

Tenemos nueva fecha para el taller de SUELO PÉLVICO Y GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA en TORRELODONES.

Será el SÁBADO 9 de NOVIEMBRE en Aprender Paso a Paso (Plaza Epifanio 1, Torrelodones pueblo) de 11h a 13h. Además si has dado a luz hace poco puedes venir con tu bebé.

Para más información sobre el taller puedes contactar conmigo.
Para reservar plaza escribe un email a espaciomamasybebes@yahoo.es

¡Plazas limitadas!

Taller suelo pélvico FORMATO

¿Te lo vas a perder?

Content Protection by DMCA.com
¿Quieres aprender a entrenar tu suelo pélvico?

Dudas y respuestas sobre Pilates

Hace poco publiqué una entrada sobre la Gimnasia Abdominal Hipopresiva, hoy le toca el turno a Pilates ¡Feliz día!

¿Qué es Pilates?

Es una disciplina de movimiento consciente que se basa en principios de respiración, concentración y alineación entre otros.

PilatesImagen: Tamara Paz

¿Qué es eso del movimiento consciente (MC)?

Yo llamo movimiento consciente a todo ejercicio, disciplina o movimiento (salvando la redundancia) en el que centras tu atención en el cuerpo mientras lo ejecutas. Por ejemplo si estás sentada mientras lees levanta un brazo recto hacia un lado ¿Lo tienes? Ahora relájalo… Prueba a realizar lo mismo con los ojos cerrados y prestando atención a tu respiración; y una vez más fijándote en cómo se mueve tu hombro según vas levantando el brazo. Puede que te des cuenta de que has cambiado tu forma de respirar, tu omóplato sigue al brazo al levantarse o que el muñón del hombro se acerca hacia tu oreja como si tu trapecio tirara más de la cuenta. No quiero decir que te vaya a pasar todo esto, ni si quiera una de estas cosas. Sin embargo te habrás fijado en que estaba pasando en tu hombro cuando estás levantando el brazo, cosa que no solemos hacer a lo largo del día. Eso es un movimiento consciente.

¿Para qué sirve?

Tanto con el MC como pilates busco hacerme consciente de mi postura y de mi movimiento para ir cambiando poco a poco patrones nocivos, posturas viciadas, etc. No vamos a modificar de un día para otro nuestra postura básica pero te darás cuenta de que cuando estás estresada, por ejemplo, elevas los hombros y vas encogida y cuando te pase esto lo reconocerás y lo corregirás. Serás consciente de cómo es tu respiración y que existen otras formas de respirar y cuando estés respirando superficialmente, por ejemplo al encontrarte nerviosa, podrás ayudarte respirando más profundamente. Primero nos hacemos conscientes de cómo estamos para poder actuar en consecuencia.

¿Y todo esto sólo lo puedo conseguir con pilates?

No, hay otros ejercicios que también trabajan de esta forma. Para gustos los colores :)

¿Cuáles son esos principios de los que hablabas?

Respiración: Dentro de cada ejercicio procuramos hacer una respiración determinada. Por mi experiencia es la parte que suele generar más dudas al principio por eso enseño la respiración para que sea adecuada y poco a poco, cuando cada uno se siente seguro va coordinándola con el movimiento. En un mismo ejercicio además podemos variar la respiración para hacerlo más fácil o más complicado aunque hay algún caso en el que al menos para mí la respiración es fija, como los abdominales y ahí sí que hago más hincapié desde el principio.

Centralización: El centro o power house en pilates está formado por los músculos estabilizadores del tronco que son los que colocan la pelvis y la columna lumbar en una posición óptima. Aprenderemos a activar correctamente está musculatura para ir progresando en cada ejercicio. Muchos dolores o tensiones en el cuerpo, principalmente en la espalda, aparecen porque estos están débiles o descoordinados y los músculos movilizadores tienen que asumir parte de sus funciones por lo que acaban sobrecargándose y/o lesionándose.

Alineación y elongación: Es importante que cada movimiento se ejecute con una correcta alineación de todo el cuerpo pues es lo que hará que nos demos cuenta poco a poco de cómo nos movemos y que posturas adoptamos. Para ello nos ayudaremos de la elongación, es decir, buscaremos alargar la columna como si quisiéramos crecer.

Fluidez: Todos los ejercicios tienen un principio y un final pero entre cada repetición iremos enlazando uno con otro. De igual forma que no separamos los movimientos cuando vamos andando, el final de un movimiento es el principio de otro.

Control: Un movimiento controlado, es decir sin brusquedad, indica que estamos estabilizado bien nuestro cuerpo para realizarlo. Cuando los movimientos son temblorosos o irregulares es posible que no hayamos estabilizado correctamente la articulación.

Concentración: Para cumplir con los principios anteriores es imprescindible la concentración lo que además nos ayuda a relajarnos porque nos hace “desconectar”. No es igual un movimiento cuando somos totalmente conscientes de nuestro cuerpo que cuando estamos pensando en lo que vamos a cenar esta noche.

¿Que necesito para hacer pilates?

Generalmente ropa cómoda y una colchoneta. Podemos añadir muchos extras: pequeño equipamiento como fitball, rulos o aros, máquinas como el cadillac y el reformer, música de fondo nos ayude a activarnos o a relajarnos… Habrá quien realice pilates suelo sin problemas y habrá quien necesite bandas elásticas o muelles para ayudarle en ciertos ejercicios. Para eso estamos los instructores, para ayudarte a conseguir el objetivo que nos hayamos marcado con lo que tú personalmente necesitas.

¡También usaremos un poquito de imaginación! Es una herramienta muy útil, ya que a través de imágenes enlazadas en los ejercicios se hace más fácil saber lo que debes hacer e incluso sentirlo. Me resulta tan provechoso que lo uso también en los talleres de suelo pélvico y en las sesiones individuales, incluso cuando utilizo técnicas de terapia manual, y tiene grandes resultados. Encuentro mucha diferencia cuando un tratamiento es totalmente pasivo a cuando el paciente está involucrado. Por ejemplo para realizar la relajación del suelo pélvico una de las imágenes que doy es pensar que toda la zona es de chocolate y se va derritiendo con el calor corporal.

¿Activarnos? Pero yo pensaba que el pilates era relajación pura y dura.

Una de las cosas que me encanta de este tipo de ejercicio es que podemos regular su intensidad y modular los ejercicios según nuestros objetivos y el grupo o la persona en cuestión. Podemos realizar sesiones cañeras, relajantes o mitad y mitad.

¿Por qué una fisioterapeuta dando clases de pilates?

A diferencia de la imagen que generalemente existe en España sobre la fisioterapia como una disciplina en la que la paciente/usuaria es un sujeto pasivo, Pilates me permite hacer una propuesta activa en la que la usuaria se vuelve su propia terapeuta, conmigo como guía, ayuda y apoyo.

¿Te quedas con dudas? ¿Se te ocurre alguna pregunta más? ¡Comenta!

Me encontrarás dando clases de Pilates en Parla y Torrelodones ¡También a domicilio!

Te puede interesar:
Dudas y respuestas sobre la Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH)

Publicado por María Pérez

Content Protection by DMCA.com