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Cuatro recomendaciones de fisioterapia para cuidarte tras el parto

Cuatro recomendaciones de fisioterapia para cuidarte tras el parto

En el primer mes tras el parto es cuando el suelo pélvico, y en general todas las estructuras de la pelvis menor, corren un mayor riesgo de sufrir lesiones. Estas pueden dar la cara en el mismo postparto o años después.

 

Así que aquí tenéis 4 consejos de fisioterapia para evitar problemas:

 

1. Respetar el primer mes tras el parto es muy importante: estar recostada o tumbada el mayor tiempo posible, paseos cortos de unos 15 minutos y no hacer esfuerzos ni coger peso más que el bebé. En este periodo el suelo pélvico está muy débil y es muy fácil que nos hagamos daño sin querer.

 

2. Si hay puntos es normal que haya molestias pero estas deben ir disminuyendo según van pasando los días. No es normal que tengas mucho dolor, en este caso consúltanos.

 

3. Tras el primer mes acude a una fisioterapeuta especializada en uroginecología para que haga una valoración en profundidad de la musculatura y el estado de tu cuerpo en general, de esta forma evitarás futuros problemas. La valoración que hacemos los fisioterapeutas es distinta a la que te hace la ginecóloga o la matrona: nosotros miraremos en profundidad tu postura y cómo está afectando a tu recuperación, el estado de tu musculatura tanto abdominal como perineal, veremos cómo están afectando tus hábitos, controlaremos el estreñimiento, etc.

 

4. Es muy importante que evites el estreñimiento al máximo. Existen medidas que te ayudarán, consúltanos. Para ir abriendo boca puedes echarle un vistazo a este artículo.

 

Para más información:

 

Si quieres resolver tus dudas o reservar una cita llámame al 630.20.13.16 o escríbeme a conciencia.eti@gmail.com
Histerectomía: Algunas cosas que deberías saber

Histerectomía: Algunas cosas que deberías saber

La fundación HERS es una asociación estadounidense que se dedica a difundir información que toda mujer a la que se ha prescrito una histerectomía debería saber. Entre otras cosas ofrecen un servicio de segunda opinión médica para mujeres que quieran saber si realmente necesitan esa operación o existen otras alternativas. Resumiendo y como ponen en su web:

 

“HERS es una organización independiente e internacional dedicada a la histerectomía. HERS aboga porque las mujeres tomen decisiones médicas plenamente informadas “

preparar histerectomia fisioterapia suelo pelvico madrid

Imagen: Hillary Johnson

Por ello, por el desconocimiento que encuentro en consulta y por la cantidad de visitas que recibe la web a diario en la entrada “Histerectomía abdominal ¿Cómo prepararte y rehabilitarte?” veo que existe una falta de información que rodea esta intervención y os traduzco aquí la página de “Hechos sobre la histerectomía” de la Fundación HERS. Como algunas de vosotras ya sabéis creo que la información es poder y en este caso nos ayuda a prepararnos tanto física como psicológicamente en caso de que la intervención sea necesaria realmente.

 

1. Las mujeres señalan una pérdida de sensaciones físicas en las relaciones sexuales después de una histerectomía.

2. La vagina se acorta, cicatriza y se puede dislocar tras una histerectomía.

3. La histerectomía es un daño permanente. Entre sus consecuencias más comunes, a parte de las posibles lesiones derivadas de la operación, encontramos:

– Enfermedades del corazón
– Pérdida del deseo sexual y de la excitación
– Aumento de peso
– Osteoporosis
– Dolor e inmovilidad articular y muscular
– Relaciones sexuales dolorosas
– Desplazamiento de la vejiga, intestino y otros órganos pélvicos
– Infecciones del tracto urinario, en la frecuencia miccional e incontinencia
– Estreñimiento crónico y trastornos digestivos
– Fatiga debilitante
– Pérdida de fuerza y/o resistencia
– Alteración del olor corporal
– Pérdida de memoria a corto plazo
– Embotamiento de las emociones, cambios en la personalidad, desánimo, irritabilidad, ira, reclusión y pensamientos suicidas

 

4. No existen fármacos ni otros tratamientos capaces de reemplazar la función y hormonas ováricas y uterinas. La pérdida es permanente.

 

5. El término médico para la extracción de los ovarios es castración. El 73% de las mujeres son castradas durante la histerectomía (no sabría deciros si se llama así habitualmente en España, yo sólo lo he escuchado en operaciones a mascotas, sin embargo no deja de ser una castración).

 

6. Los ovarios y el útero funcionan durante toda la vida en las mujeres que no han sido histerectomizadas o castradas.

 

7. El 98% de las mujeres que HERS derivó a un ginecólogo certificado por la fundación después de que les prescribieran una histerectomía descubrieron que, de hecho, no las necesitaban.

8. Ginecólogos, hospitales y compañías farmacéuticas hacen más de 17 billones de dolares al año del negocio de la histerectomía (entiendo que este dato es sólo de Estados Unidos, pero no lo especifican en la web).

 

Resumiendo la histerectomía no necesaria es una mutilación y tiene consecuencias para el resto de nuestras vidas: si tienes dudas pide una segunda opinión con un ginecólogo de confianza.

 

En caso de que la operación sea realmente necesaria previendo todo esto podemos prepararnos.

 

Y es que afrontar una operación de este tipo con una preparación física, mental y emocional suficiente hace que la recuperación sea mucho más fácil.

 

La decisión siempre es vuestra y hagáis lo que hagáis os recomiendo que os rodeéis de profesionales que os den seguridad y confianza.

 

Si ya has pasado por una histerectomía y sufres alguna de estas consecuencias recuerda que los fisioterapeutas especialistas en ginecología y obstetricia te podemos ayudar con muchas de ellas. Además a raíz de una histerectomía puedes empezar a notar síntomas relacionados con el suelo pélvico.

 

Para saber más:
– Página de la Fundación HERS, donde encontraréis mucha más información.

Si te ha gustado esta entrada y crees que puede ayudar a otras mujeres de tu entorno compártela.

María Pérez, fisioterapeuta experta en salud femenina, uroginecología y obstetricia.
¿Cuándo hacer una revisión del suelo pélvico?

¿Cuándo hacer una revisión del suelo pélvico?

Sólo el 18% de las mujeres acude a una revisión del suelo pélvico tras haber dado a luz.

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Imagen: Daniel Lobo

La musculatura del suelo pélvico se relaciona no sólo con la continencia, que es quizás en lo que todos caemos cuando pensamos en sus funciones; también está relacionada con la respiración (de ahí que la risa, un estornudo o que subamos la voz pueda hacer que haya pérdidas cuando esta musculatura está débil), con la sujeción de los órganos pélvicos (la vejiga, el útero y el recto en el caso de las mujeres), con la estabilidad del tronco (lo que repecutirá en nuestra postura), con las relaciones sexuales y con el embarazo y el parto. De la integridad del periné dependerá en buena parte que todos ellos funcionen correctamente. De ahí la importancia de realizar las revisiones de suelo pélvico con el objetivo de comprobar que todo esté en orden y así prevenir o en su defecto iniciar un tratamiento lo antes posible. Los momentos claves en la vida de las mujeres serán antes y/o después del embarazo y en la perimenopausia.

Entonces ¿Cuándo hacer una revisión?

 

Responde a las siguientes preguntas:

– ¿Pierdes orina al hacer un esfuerzo (tos, reír, subir o bajar escaleras, coger peso…)?
– ¿Te entran ganas bruscas de orinar y no te da tiempo de llegar al baño?
– ¿Estas pérdidas afectan a tu vida diaria?
– ¿Tienes una sensación de bulto en la vagina?
– ¿Sientes dolor o molestia, durante o después de las relaciones sexuales?
– ¿Quieres recuperar la musculatura perineal después del parto?
– ¿Quieres conocer un poco más tu cuerpo?
– ¿Has sufrido alguna operación ginecológica como cesárea, histerectomía o por un prolapso (hernia vaginal)?
– ¿Entra aire en tu vagina?
– ¿Necesitas hacer grandes esfuerzos para defecar?
– ¿Practicas deportes de impacto (sales a correr, salto de trampolín, etc)?
¿Quieres aprender a cuidar tu periné?

Si has respondido que sí a una de ellas y te preocupa el estado de tu periné es el momento de hacer una revisión.

 

¿Por qué hacer una revisión completa? ¿No me sirve sólo con aprender a realizar los ejercicios?

 

Como os comentaba antes el suelo pélvico se relaciona con muchas actividades de nuestra vida diaria, pero es algo recíproco: igual que el periné influye en nuestra postura nuestra postura influirá en el periné por lo que debemos no sólo valorar el tono, la fuerza y la posición del periné, entre otras cosas, también nos fijaremos en la postura.

Por esto sólo realizar los ejercicios específicos del suelo pélvico no siempre nos va a asegurar una recuperación completa. Si quieres más información no te pierdas el artículo “Incontinencia y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?

Además hay otra serie de factores, como por ejemplo el estreñimiento, que van a afectar al estado de nuestro suelo pélvico y que tenemos que controlar antes de poder avanzar en el tratamiento.

¿En qué consiste una revisión de suelo pélvico?

 

En la primera sesión realizaremos una historia completa mediante una entrevista y una exploración física. Esta parte es muy importante pues nos ayudará a resolver tus dudas, descartar otras patologías y a elegir los pasos a seguir más adecuados según tus objetivos.
Te iré informando de las técnicas y maniobras que voy a realizar respetando tus deseos y necesidades.

Después pasaremos a la exploración. Primero valoraré tu postura, respiración, diafragma y abdomen. Te pediré una serie de actividades sencillas para ver cuál es su estado y como puede estar afectando a tu suelo pélvico.

Por último, mediante un tacto vaginal y acciones como toser o contraer tu suelo pélvico, conoceremos el estado de tu periné: su tono, movilidad, posición, etc. Siempre a tu ritmo y sin dolor, si quieres que pare en algún momento sólo tienes que decírmelo.

Quizás necesite más información sobre tus hábitos a la hora de ir al baño y tomar líquidos para lo que te entregaré un diario miccional que rellenarás antes de la próxima consulta.

Para terminar, te contaré todo lo que he encontrado y el tratamiento que te recomiendo, en caso de que lo necesites.

Si necesitas una consulta y valoración de tu suelo pélvico puedes escribirme a conciencia.eti@gmail.com o llamarme al 630201316.

 

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Para más información:
Sólo el 18% de las mujeres se somete a una revisión de suelo pélvico tras el parto
Consulta de fisioterapia del suelo pélvico
Incontinencia y rehabilitación del suelo pélvico ¿Por qué no está funcionando?

¿Por qué se me caen las bolas chinas?

¿Por qué se me caen las bolas chinas?

Preguntas que se repiten entre mis pacientes y alumnas sobre las bolas chinas:

¿Es bueno utilizarlas?
¿Cómo las uso?
¿Cuáles son mejores?
¿Por qué se me caen?

 

Y no me extraña que haya dudas al respecto pues hay opiniones muy diversas.

bolas chinasImagen: Adolfo Llopis Ibáñez

¿Qué son las bolas chinas?

Un dato curioso sobre este aparatito es que se piensa que su origen es japonés y no chino.

La leyenda generalizada que circula por internet es que un emperador con muchas concubinas las ideó para evitarse los preliminares (la vagina al detectar un objeto en su interior aumenta su lubricación).

Más conocido es su uso por las geishas para fortalecer su musculatura perineal y aumentar su placer y el de sus amantes, de hecho también se conocen como bolas de Geisha.

En la actualidad encontramos en el mercado bolas chinas de todos los tipos y colores, con diferentes pesos, con una o dos bolas.

Así que…

 

¿Por qué se me caen las bolas chinas?

Antes de nada sólo empezaremos a entrenar con las bolas chinas en el caso de poder sujetarlas.

Si se nos caen significa que nuestro suelo pélvico está débil y primero tendremos que trabajarlo con otra serie de ejercicios, como los de toma de conciencia, Kegel con visualizaciones, etc.

La forma más efectiva de mejorar nuestro suelo pélvico es con la guía de una fisio especializada.
Nosotras te valoraremos y te indicaremos como le puedes sacar el máximo provecho a tus bolas chinas.
Para empezar suscríbete a mi newsletter y te cuento como hacerte una valoración a tu misma.

 

¿Cómo elegir bolas chinas?

Es importante que nos fijemos en el material.
Debe ser de fácil de limpiar y evitar que crezcan bichitos indeseables.

Por todo esto son ideales las bolas de silicona médica.

En cuanto a la forma y el peso dependerá de cada una de notrosas y nuestras necesidades.

Pueden tener una sola bola o dos.

Cuando utilizamos una sola bola podemos “jugar” a subirla y bajarla en la vagina cuando ya tenemos un buen control de la musculatura.

Existen incluso modelos que vienen con bolas de diferentes pesos.

Como te digo dependerá del uso que le queramos dar y del dinero que nos queramos gastar.

También te vendrá bien tener un lubricante para introducirlas.

Te recomiendo un lubricante de base agua.
Nos permite mantener el equilibrio de la flora vaginal y evitarnos infecciones, irritaciones y alergias.
Evita los de base silicona ya que pueden cargarse las bolas.

 

¿Se te caen las bolas chinas?

¿No se te caen y no te has hecho nunca una valoración?
No hagas ejercicios al tuntún.
Sácale todo el partido conociendo bien cuál es el estado de tu suelo pélvico.

Si te suscribes a mi newsletter te mando un autotest muy sencillo con el que sabrás si tu suelo pélvico está muriendo lentamente.
Te puedes apuntar al final de esa página o pinchando aquí.

 

¿Introduces las bolas y la puedes mantener sin problemas?

Te recomiendo usarlas sólo para realizar el entrenamiento de suelo pélvico, con ejercicios como los Kegel entre otros.

Otra forma en la que también recomiendo usarlas es para ejercicios concretos como baile (la danza del vientre por ejemplo) o caminar.

Ten en cuenta que una vez introducidas en la vagina no las sentirás, salvo en movimientos bruscos que podemos notar la vibración que producen (cada bola tiene en su interior otra bola pequeña que es la que provoca esta vibración al moverse).

 

El tiempo que llevaremos las bolas chinas es importante: entre 5 y 20 minutos.

¿Por qué?

Porque, aunque pueda parecer contradictorio, junto con la debilidad de esta musculatura el otro gran problema del periné es la contractura, el exceso de activación.

Esto es fácil de entender si lo extrapolamos a la espalda.

La mayoría de nosotras alguna vez hemos tenido una sobrecarga en la espalda y si has ido al fisio a lo mismo te suena la frase: “Deberías ejercitar tu espalda, eso te ayudará a evitar las contracturas”.

Un músculo débil que no puede con la carga diaria que le imponemos puede dar dolor para evitar males mayores.

(En realidad el que da dolor no es el músculo, pero esto tiene chicha para otro artículo).

Del mismo modo el suelo pélvico puede estar débil y tener un tono elevado.
Si además le ponemos un peso extra durante mucho tiempo puede haber una respuesta de dolor por parte del cerebro, que lo puede evaluar como una amenaza.

Si no lo tienes muy claro te recomiendo que te suscribas a mi newsletter y saldrás de dudas.

 

También es importante relajar el suelo pélvico
¿Cómo sabes que lo estás haciendo?

Primero te debes asegurar que haces una activación correcta.

Para ello introduce dos dedos en la vagina y apriétalos.

No te asustes si es una presión pequeña.

Lo importante es que no sientas que la vagina empuja y expulsa el dedo.
En ese caso lo que estaremos haciendo será empujar y no contraer/activar.

Una vez dominamos la activación nos vamos a centrar en sentir la relajación.

Siente como desaparece esa presión del dedo e imagina que tu suelo pélvico es de chocolate y se deshace con el calor de tu cuerpo.

De nuevo debes estar atenta para no empujar.

 

¿Me llevarán al orgasmo las bolas chinas?

Esta es una pregunta trampa.
Las bolas chinas se podrían utilizar como juguete, contigo misma o con tu pareja.

Ahora.
Te digo que como juguete hoy otros que pueden dar mucho más juego, como los vibradores.

Las bolas chinas te ayudan a ejercitar tu suelo pélvico.

Un suelo pélvico tonificado, fuerte, flexible y a prueba de pérdidas de orina se traduce que tengas una vagina bien lubricada y firme lo que inevitablemente se nota en las relaciones.

 

Resumiendo…

  • Te recomiendo que uses las bolas chinas entre 5 y 20 minutos por sesión.
  • Aumentando el tiempo de forma progresiva.
  • Para realizar ejercicios específicos de suelo pélvico o una actividad como baile o caminar.
  • En cuanto a la frecuencia lo ideal es que entrenemos todos los días con o sin ellas (pero mejor hecho que perfecto, así que adapta los ejercicios a tu vida y no al revés).
  • Recuerda concentrarte también en relajarlo.
  • Por último, ten en cuenta que no son la única forma de entrenar el suelo pélvico y pueden ser o no la mejor opción para ti.

Acabas de leer ¿Por qué se me caen las bolas chinas?
¿Quieres aprender más sobre tu suelo pélvico?
Apúntate a mi newsletter aquí debajo.

 

 

Cuidarnos desde la salud y el respeto hacia nosotras mismas

Cuidarnos desde la salud y el respeto hacia nosotras mismas

Os traigo hoy la traducción de una reflexión de Syd Lynch, respuesta a una foto suya retocada sin su permiso. Me ha llegado hasta el alma, además llevo un tiempo pensando en todas las mujeres que dan a luz y sienten esa gran presión social de que tienes que “recuperarte” lo antes posible. Y con “recuperarte” quiero decir estar “hermosa” y “perfecta” aunque sea a costa de tu salud. A todas nos gusta sentirnos sanas y lindas, pero por favor ¡Escuchad a vuestro cuerpo y hacedlo de una forma saludable!

Es la primera vez que publico algo que he traducido yo misma así que si encontráis algún error agradecería que me lo dijerais :). Sin más os dejo con la reflexión:

“Ha pasado algo hoy que jamás pensé que podría pasarme. Algo que les pasa a las famosas y a las modelos; pero no a mí.

Siempre me he sentido incómoda con mi cuerpo. He sentido que un montón de cosas diferentes estaban mal, debido completamente a lo que sociedad, revistas, anuncios, televisión, carteles y tablas de tallas me han dicho que era “correcto”, “aceptable”, “sexy” y “bonito”.

Desde el – mi pecho es muy plano, estoy demasiado delgada, quiero caderas más grandes, quiero curvas, quiero parecer una chica, etc; al – mis tetas son muy grandes, tengo demasiadas curvas, estoy gorda, mi estómago es horrible, tengo papada, mis piernas se tocan es inaceptable, soy una bruta, por esto nunca he tenido novio, por esto perdí a mis amigos, etc.

Hasta el día de hoy no he sido feliz con mi físico, pero por primera vez, de verdad, estoy haciendo algo para cambiarlo. He estado comiendo mejor, haciendo ejercicio, cuidando mi cuerpo y aceptando que algunas de las cosas que veo en las revistas nunca serán mi realidad.

Nunca me pareceré a Miranda Kerr o Kate Moss, y nunca me pareceré a Beyonce o Jennifer López; y eso está bien.

Yo soy, y siempre seré yo misma. Grande o pequeña. En personalidad y tamaño.

Llegué a casa, entré en Facebook y tenía una notificación de que me habían etiquetado en una foto. El fotógrafo permanecerá en el anonimato, porque el drama en esta situación no es necesario y, sinceramente, no merece mi tiempo.

Como está marcado la foto de la izquierda está retocada y la de la derecha es la original.

syd lynch

Lo que la foto retocada me decía, en mi cabeza, es que no era lo “suficientemente bonita” como soy de forma natural, y que tenía que ser cambiada y deformada para encajar en la idea de “guapa” y “socialmente aceptada” que tienen los fotógrafos. Que no era lo suficientemente buena sin el toque del ratón para estar en su Facebook. Que no era tan guapa como la otra gente de la foto y que eso había que arreglarlo para que todo encajáramos juntos.

No me gusta como salgo en la foto de la derecha. Es muy difícil para mí mirarla; pero me siento todavía más incómoda mirando la foto retocada, porque NO SOY YO. El retoque debe haber sido hecho pensando que yo estaría emocionada porque FINALMENTE me parezco a las chicas de las revistas, o quizás pensando que yo no me enteraría. Cualquiera que sea el motivo, me ha ofendido, dolido y la seguridad e imagen positiva de mi propio cuerpo ha sido mutilada.

Parezco lo que parezco. He aceptado esto. Tengo mi cuerpo. Es como ningún otro. Es único con todo lo bueno, malo y feo.

Tengo ganas de hacer un documental desde el punto de vista de una adolescente que vive en el centro de todos los estereotipos y presiones sociales de lo que es socialmente “sexy” y “feo”. Entrevistas con el público, cirujanos plásticos, famosos, doctores, nutricionistas, etc.

Así es como va a empezar.

Independientemente de cómo me veo, tengo amigos y familia que me quieren por mí misma, porque lo que parezco físicamente no es importante para ellos y seguro no determina si somos amigos/familia o no. Lo que importa es que soy yo misma, con mi personalidad propia, que quiero a la gente que me quiere, que apoyo a mis seres queridos igual que ellos lo hacen por mi, que podemos reír y llorar juntos. No si entro en una talla XS. No mi tamaño de sujetador, de ropa o el color de mi piel o mi pelo. Porque te puedes parecer a alguien, pero no puedes ser como alguien. Como pareces y quién eres realmente son dos cosas muy diferentes.

Así que esto es para todos los que os habéis sentido mal con vuestra apariencia física:
Eres quién eres. Puedes ganar o perder peso y crecer y fluctuar y cambiar. Pero no lo hagas porque creas que es lo que tienes que hacer para ser amado. Porque creas que es lo que tienes que hacer para ser respetado o escuchado o mirado. Hazlo porque quieres hacerlo, por ti, y hazlo de una manera saludable. Hazlo con respeto y amor hacia ti mismo, con motivación para convertirte en lo que quieres físicamente.

Si tienes un cuerpo y no estás a gusto con él, puedes cambiarlo.

Si tienes una personalidad desagradable, la realidad puede darte una gran bofetada en la cara y el mundo te mostrará que una personalidad así es infinitamente peor que un cuerpo “diferente”. Gracias por leer esto.

Syd Lynch – 17 – Los Ángeles – Aspirante a actriz – Amiga – Pariente – Hija – Ser humano”

Podéis encontrar el texto original aquí.

Publicado por María Pérez

Dudas y respuestas sobre la Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH)

Dudas y respuestas sobre la Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH)

En los talleres que he ido realizando me he encontrado con muchas dudas sobre la Gimnasia Abdominal Hipopresiva: “¿Es lo mismo que los ejercicios de Kegel? ¿Lo pueden realizar todas las mujeres o sólo está indicado en el postparto?” Con esta entrada a modo de pregunta-respuesta espero resolver todas las dudas, pero si te queda alguna ¡no te cortes y comenta!

GAH
Imagen: D. Sharon Pruitt

¿Qué es la Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH)?

Es un método creado por el fisioterapeuta belga Marcel Caufriez en el que a través de una serie de posturas secuenciales realizadas con un tipo de respiración determinada (apnea) buscamos entrenar el suelo pélvico y la musculatura abdominal profunda de forma refleja.

¿Por qué?

En el cuerpo tenemos dos tipos de fibras musculares: las que nos ayudan a movernos (que llamamos fásicas) y las que nos ayudan a mantener la postura (tónicas). Al entrenar las primeras buscaremos desarrollar la fuerza, la potencia y/o la velocidad según nuestros objetivos. En el caso de las segundas entrenaremos el tono, es decir una activación o contracción poco intensa mantenida en el tiempo. Los músculos del suelo pélvico y del abdomen profundo están formados en su mayoría por fibras tónicas. La forma de trabajar estos músculos en la GAH potencia el tono por lo que es un entrenamiento muy interesante para estas zonas. En el caso de los ejercicios de Kegel se centran en las fibras fásicas esencialmente; en mis talleres los aprendemos a través de visualizaciones que nos ayudan a reconocer las distintas sensaciones que nos da la musculatura del suelo pélvico.

¿Y qué más?

Por la forma de entrenar también nos ayuda a mejorar la postura (sobre todo a hacernos más conscientes de ella) por lo que tendrá repercusión en dolores musculoesqueléticos, tensiones, contracturas, etc.

Nos ayudará a prevenir y mejorar disfunciones relacionadas con el suelo pélvico como incontinencia o prolapsos.

Además la musculatura profunda del abdomen regula el perímetro del mismo por lo que tonificándola podemos reducir la cintura.

También puede mejorar la capacidad respiratoria y ayudar en problemas de tránsito intestinal por la movilización visceral que conlleva.

¿Para quién está indicado?

En mi caso dirijo las clases a las mujeres, pero los hombres también se beneficiarán de la GAH.

Se conoce más en el postparto porque tiene buenos resultados en este periodo. Sin embargo se puede practicar y vamos a sentir sus beneficios en cualquier momento de nuestra vida. Es de especial utilidad en caso de que exista algún problema relacionado con el suelo pélvico y la musculatura abdominal profunda como incontinencias o en caso de una cesárea, además de como prevención para evitar ciertas patologías. Por lo tanto está indicado para adolescentes, mamás, mujeres en la menopausia, etc.

¿Tiene alguna contraindicación?

Sí, en el embarazo y en caso de hipertensión (HTA). Si tienes HTA hay que valorar varios aspectos para saber si es un ejercicio válido para ti o lo puedes realizar con alguna modificación.

¿Es la panacea?

No existe nada que vaya a resolver un problema determinado a todo el mundo, no existen las recetas ni las píldoras mágicas. Lo que sirve (lo que a mí me sirve), y me he dado cuenta de esto con la experiencia y el paso de los años, es adaptar a cada persona un ejercicio, una terapia, un tratamiento y no al revés. Es decir la GAH puede venirte bien pero no de igual forma que le beneficiará a tu vecina. Por todo esto me interesa que los grupos que formo sean reducidos, nada de 20 personas en una sesión porque más de la mitad se irán de la clase casi sin poder olerme y no es eso lo que quiero transmitir en mis clases.

Pero yo he aprendido GAH en internet, hay vídeos muy majetes por ahí…

Y yo. Y en algunos cursos me han dado unas pinceladas. Y después me hice un curso para especializarme un poquito más. Y he notado una diferencia abismal… Los vídeos como acercamiento están muy bien pero para conseguir todos sus beneficios es necesario un proceso de aprendizaje a lo largo de varias sesiones. Ya existen cursos, talleres y grupos de ejercicios de Gimnasia Abdominal Hipopresiva, enfocados al mundo del fitness o al de la salud, en este caso con un objetivo terapéutico o preventivo.

¿Y sigues enseñando Pilates, no has renegado desde que conoces el maravilloso mundo de los Hipopresivos?

Me parecen dos disciplinas que se pueden compatibilizar y obtener unos grandes resultados. Ya no enseño Pilates de la misma forma en que lo aprendí, ni probablemente lo haga de la misma forma dentro de un año, cada curso o conocimiento que aprendo lo voy incorporando a mis clases y talleres.

¿Qué pasa con los abdominales tradicionales?

En el artículo que os enlazo más abajo hablan de que la Gimnasia Abdominal Hipopresiva no pretende sustituir los abdominales tradicionales, surgen como una necesidad de trabajar el abdomen sin dañar el suelo pélvico (y yo añadiría también la espalda). Los abdominales tradicionales (tumbadas boca arriba y doblando el tronco) necesitan un buen control de la respiración, del suelo pélvico y de la postura, lo que no quiere decir que no se puedan practicar si no que necesitan una buena técnica.

De nuevo os invito a comentar y compartir si tenéis alguna duda más.
¡Feliz semana!

Para más información:
“Mitos y realidades en torno al método hipopresivo Caufriez”, por Tamara Rial y Myrian Alvárez.
Página oficial de Marcel Caufriez, creador del Método Hipopresivo.
10 razones para realizar Gimnasia Hipopresiva.

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– Gimnasia Mujer (Pilates + GAH)

Publicado por María Pérez