Mi regla muchas veces ha sido un suplicio.

Mi regla muchas veces ha sido un suplicio.

Todo empezó a los 12 años con mi primera regla.

 

¿Qué recuerdo? Desconocimiento y vergüenza. Dolor que una vez al mes me hacía postrarme en el suelo del baño y vomitar hasta los higadillos.

También ciclos muy irregulares. Ahora sé que esto es normal y que es cuestión de tiempo (normalmente años) que el ciclo se vuelva “regular”.

A los 16 años casi me desangro. Literalmente. Me tuvieron que ingresar unos días en La Paz y hacerme un par de transfusiones.

¿Qué recuerdo? Por un lado, la acusación de algunos “profesionales” que estaban convencidos de que era un aborto, cuando yo había dicho por activa y por pasiva que era imposible. Por otro lado, el PÁNICO a que me volviera a pasar.

El primer “diagnóstico” fue desarreglo hormonal.
“¿Y cómo se arregla un desarreglo hormonal?” Pensé yo.
Nadie me lo supo decir.

El segundo fue síndrome de ovario poliquístico (SOP). Pero esto tampoco es un motivo para desangrarse… La “solución” fue un tratamiento hormonal.

Maravilloso. Mis ciclos se regularizaron y ya no había tanto dolor.

¿Maravilloso? Realmente yo no tenía ciclo, lo que hacían esas pastillas era artificial, no ovulaba y las mujeres necesitamos ovular para estar sanas.

Dejar ese tratamiento fue un suplicio para mí. PÁNICO again

Sobre el SOP llegué a leer que el motivo era que tenía un problema con mi feminidad… Por un rato hasta me lo creí. Acabé pensando que existen tantas feminidades como féminas y para mí eso no era un problema.

A los 20 años usé el anillo anticonceptivo por una larga temporada. De nuevo ciclos regulares y poco dolor. Perooooo… Bye, bye ovulación. Todo esto yo no lo sabía en ese momento, claro está.

Y más o menos hace 10 años que dejé el anillo, descubrí la copa menstrual y empecé a experimentar conmigo misma, a conocerme y preguntarme porqué un proceso fisiológico me hacía sentir tan mal.

A lo mejor estáis pensando: “Jo María, estabas en la semana del placer ¿A qué viene esto?”

¿Sabéis que es un pequeño placer para mí?

Sentir la sangre salir de mi útero y acompañar las contracciones.

No os diré que la regla para mí ahora es un absoluto placer porque os mentiría. A veces sigo teniendo dolor. Pero ahora tengo un montón de herramientas y de conocimientos que me han llevado incluso a tener momentos de placer.

Por eso he parido el taller “Cuidando mi regla: Menstruación, suelo pélvico y gestión del dolor”. Para poder compartir todas esas cositas que tengo dentro y que os pueden ayudar a vosotras.

Os voy a confesar una cosa… No tenía mucha fe en que nadie se fuera apuntar y viendo que cada vez se animan más mujeres me he venido arriba y lo voy a dar TODO. Ya os digo que lo mismo nos alargamos más de una hora…

¿Qué NO es este taller?

  • Probablemente NO es la panacea para tu dolor, pero tendrás un montón de herramientas para gestionarlo y para encontrar un poquito de placer incluso.
  • NO os voy a dar un diagnóstico de porqué os duele a vosotras la regla. No lo puedo saber ¡Ojalá!

Y ya termino, que iba a escribir unas líneas y me he liado un poquito… Sólo quiero decirte bien alto ¡QUE NOS DUELA LA REGLA NO ES NORMAL!

*El taller Cuidando mi regla: Menstruación, suelo pélvico y gestión del dolor está grabado y una vez tengas acceso podrás verlo durante un mes. Puedes inscribirte al taller pinchando aquí.

Histerectomía: Algunas cosas que deberías saber

Histerectomía: Algunas cosas que deberías saber

La fundación HERS es una asociación estadounidense que se dedica a difundir información que toda mujer a la que se ha prescrito una histerectomía debería saber. Entre otras cosas ofrecen un servicio de segunda opinión médica para mujeres que quieran saber si realmente necesitan esa operación o existen otras alternativas. Resumiendo y como ponen en su web:

 

“HERS es una organización independiente e internacional dedicada a la histerectomía. HERS aboga porque las mujeres tomen decisiones médicas plenamente informadas “

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Imagen: Hillary Johnson

Por ello, por el desconocimiento que encuentro en consulta y por la cantidad de visitas que recibe la web a diario en la entrada “Histerectomía abdominal ¿Cómo prepararte y rehabilitarte?” veo que existe una falta de información que rodea esta intervención y os traduzco aquí la página de “Hechos sobre la histerectomía” de la Fundación HERS. Como algunas de vosotras ya sabéis creo que la información es poder y en este caso nos ayuda a prepararnos tanto física como psicológicamente en caso de que la intervención sea necesaria realmente.

 

1. Las mujeres señalan una pérdida de sensaciones físicas en las relaciones sexuales después de una histerectomía.

2. La vagina se acorta, cicatriza y se puede dislocar tras una histerectomía.

3. La histerectomía es un daño permanente. Entre sus consecuencias más comunes, a parte de las posibles lesiones derivadas de la operación, encontramos:

– Enfermedades del corazón
– Pérdida del deseo sexual y de la excitación
– Aumento de peso
– Osteoporosis
– Dolor e inmovilidad articular y muscular
– Relaciones sexuales dolorosas
– Desplazamiento de la vejiga, intestino y otros órganos pélvicos
– Infecciones del tracto urinario, en la frecuencia miccional e incontinencia
– Estreñimiento crónico y trastornos digestivos
– Fatiga debilitante
– Pérdida de fuerza y/o resistencia
– Alteración del olor corporal
– Pérdida de memoria a corto plazo
– Embotamiento de las emociones, cambios en la personalidad, desánimo, irritabilidad, ira, reclusión y pensamientos suicidas

 

4. No existen fármacos ni otros tratamientos capaces de reemplazar la función y hormonas ováricas y uterinas. La pérdida es permanente.

 

5. El término médico para la extracción de los ovarios es castración. El 73% de las mujeres son castradas durante la histerectomía (no sabría deciros si se llama así habitualmente en España, yo sólo lo he escuchado en operaciones a mascotas, sin embargo no deja de ser una castración).

 

6. Los ovarios y el útero funcionan durante toda la vida en las mujeres que no han sido histerectomizadas o castradas.

 

7. El 98% de las mujeres que HERS derivó a un ginecólogo certificado por la fundación después de que les prescribieran una histerectomía descubrieron que, de hecho, no las necesitaban.

8. Ginecólogos, hospitales y compañías farmacéuticas hacen más de 17 billones de dolares al año del negocio de la histerectomía (entiendo que este dato es sólo de Estados Unidos, pero no lo especifican en la web).

 

Resumiendo la histerectomía no necesaria es una mutilación y tiene consecuencias para el resto de nuestras vidas: si tienes dudas pide una segunda opinión con un ginecólogo de confianza.

 

En caso de que la operación sea realmente necesaria previendo todo esto podemos prepararnos.

 

Y es que afrontar una operación de este tipo con una preparación física, mental y emocional suficiente hace que la recuperación sea mucho más fácil.

 

La decisión siempre es vuestra y hagáis lo que hagáis os recomiendo que os rodeéis de profesionales que os den seguridad y confianza.

 

Si ya has pasado por una histerectomía y sufres alguna de estas consecuencias recuerda que los fisioterapeutas especialistas en ginecología y obstetricia te podemos ayudar con muchas de ellas. Además a raíz de una histerectomía puedes empezar a notar síntomas relacionados con el suelo pélvico.

 

Para saber más:
– Página de la Fundación HERS, donde encontraréis mucha más información.

Si te ha gustado esta entrada y crees que puede ayudar a otras mujeres de tu entorno compártela.

María Pérez, fisioterapeuta experta en salud femenina, uroginecología y obstetricia.
No sin mi sangre: Prejuicios y maravillas de la sangre menstrual

No sin mi sangre: Prejuicios y maravillas de la sangre menstrual

Siempre me ha sorprendido lo poco que sabemos sobre nuestra sangre menstrual y sus componentes.

Tradicionalmente en nuestra sociedad este sangrado se ha visto como algo sucio y digno de ser escondido.

no sin mi sangreImagen: Jon McGovern

Y resulta que ahora tímidas voces se alzan para abrir una brecha y enseñar al mundo que esta sangre que todos los meses acaba robada y desperdiciada en tampones y compresas sintéticas, posee células madre nada más y nada menos.

Parémonos un momento a reflexionar, pues muchas veces la lógica más sencilla nos abre la mente de una forma tan contundente como el “¡Ábrete Sésamo!” de Alí Babá.

¿De dónde viene la sangre menstrual?

Se va acumulando a lo largo de todo el ciclo en nuestro endometrio, que es la piel que recubre el interior del útero y que es expulsado o reabsorbido durante la menstruación. Ambos forman la “cuna” que protegerá y alimentará al cigoto una vez se ha producido la fecundación.

Si tenemos en cuenta lo maravilloso de este proceso, la gran cantidad de divisiones celulares que se darán a lo largo de nueve meses para que esta célula se transforme en un pequeño ser humano ¿No es lógico pensar que esta cuna, este abono natural para la más maravillosa de las semillas, tendrá que ser rica en nutrientes como poco?

Y aquí es cuando la lógica y la intuición se unen con la ciencia ¡Increíble momento que personalmente me eleva a unos de mis paraísos favoritos!

Haciendo una pequeña búsqueda en distintas bases de datos encuentro los siguientes estudios:

Hacia el uso de células madre mesenquimatosas de la sangre y del endometrio menstruales para terapias celulares.

INTRODUCCIÓN:
La médula ósea es una fuente de células madre mesenquimales (CMM) ampliamente utilizada para las terapias celulares. Recientemente, el endometrio – revestimiento altamente regenerativo del útero – y la sangre menstrual han sido identificados como fuentes más accesibles de CMM. Estas CMM uterinas incluyen dos tipos de células relacionadas: CMM endometriales ( eCMMs ) y células regenerativas endometriales ( CRE ) .

ÁREAS CUBIERTAS:
Se revisaron las propiedades de eCMMs y CRE y su aplicación en estudios preclínicos in vitro e in vivo para el prolapso de órganos pélvicos, trastornos del corazón y afecciones isquémicas. Se proporcionarán detalles de la primera fase clínica I y los estudios de fase II.

OPINIÓN DE LOS EXPERTOS:
Los autores informan que eCMMs y CRE son una fuente disponible de células madre adultas. Ambas cumplen los criterios clave de CMM y se han utilizado con éxito en modelos preclínicos para el tratamiento de diversas enfermedades. Los datos sobre los ensayos clínicos son escasos. Se necesita más investigación para determinar el mecanismo de acción de las eCMMs y CRE en estos modelos de medicina regenerativa y para determinar los beneficios a largo plazo y los efectos adversos tras su administración.

Las células madre mesenquimales derivadas de la sangre menstrual se diferencian en hepatocitos funcionales.

Estudio en ratones que busca conocer si las células madre derivadas de la sangre menstrual humana son capaces de diferenciarse en células hepáticas que puedan ser utilizadas para el tratamiento de enfermedades metabólicas hepáticas.

En conclusión, las MenSCs (células madre derivadas de la sangre menstrual) pueden servir como una fuente ideal y fácilmente accesible de material para la ingeniería de tejidos y la terapia celular de los tejidos del hígado.”

¿No son motivos más que suficientes para seguir estudiando la sangre menstrual y para quitarnos el sambenito de suciedad y asco que rodea a todo este proceso natural? O al menos para que nos planteemos no deshacernos de ella todos los meses, de darle una utilidad a nivel cotidiano.

Yo personalmente no espero desentrañar los misterios de lo que la sangre menstrual podría hacer o no por la humanidad. No, en mi caso le encuentro una utilidad mucho más terrenal  para mi día a día.

¿Qué podemos hacer con nuestra sangre menstrual?

Para finalizar comparto con vosotras este artículo de Erika Irusta (ya una habitual en mi blog, pues es toda una experta y un referente para mí en temas menstruales): Porqué recoger nuestra sangre menstrual.

Además tu sangre menstrual es un signo de tu salud general (todo el ciclo menstrual lo es, pero esto lo dejo para otra entrada).

Pero… ¿Y cómo recogemos nuestra sangre menstrual?

¿Aún no conoces la copa?

A parte de este aparatito tan majo también existen las esponjas marinas y las compresas de tela que nos permitirán recogerla (como nos explica Erika en su artículo un poquito más arriba).

Y si quieres pintar un cuadro con ella ¡Adelante!

Info sobre el taller online:

Actualización a 30/6/20

Imagina que se descubriera la posibilidad de desarrollar una fuente de energía limpia, ética y de fácil obtención ¿Cuántos estudios crees que se harían en unos meses? ¿Y en unos años?

¿Sabías que en 2004 se descubrió que la sangre que expulsas con la menstruación contiene células madre?

A lo mejor has oído hablar de las células madre (CM), pero no tienes muy claro de qué va el asunto.

Se trata de células que tienen la capacidad de diferenciarse en células especializadas del cuerpo. Existen diferentes tipos en función del rango de células especializadas en el que se pueden diferenciar. Hay CM que pueden diferenciarse en cualquier tipo de célula especializada y hay CM que sólo se pueden especializar en un tipo.

¿Sabéis cuántos estudios me salen sobre las células madre de la sangre menstrual en una búsqueda rápida y amplia en Pubmed?

293

Y si hago una búsqueda un poco más restringida con descriptores me salen 53.

Vale que esta búsqueda tiene limitaciones porque no es una búsqueda profunda y no le he dedicado mucho tiempo, pero ¿cuántos estudios creéis que habría a estas alturas si estuviéramos hablando de la posibilidad real de desarrollar una energía como la que he comentado al principio?

La comparación no será la más justa, pero da para pensar.

En las imágenes (del post de mi perfil de Instagram) os hablo de dos estudios, uno de 2013 y otro de 2018 (os dejo un par de cosas interesantes de este estudio un poco más abajo).

Este artículo lo escribí y publiqué en 2014 y lo acabo de actualizar con algunos datos. De esta búsqueda que he hecho 154 estudios han sido realizados entre 2014 y 2020…

Y algo en lo que coinciden la mayoría de los estudios es que hace falta más investigación.

Vamos que aún estamos en bragas con todo esto, pero es un tema súper interesante, casi tanto como desconocido.

La semana pasada vi un post sobre los tóxicos que se han encontrado en la sangre menstrual. Pues debéis saber que también hay células madre.

Y sobre todo debéis saber que hace falta muchísima investigación sobre los componentes de la sangre menstrual.

Yo sigo alucinando que algo tan corriente en nuestro mes a mes esté tan poco estudiado…

* Aquí el otro estudio del que os hablaba más arriba:

“Sangre menstrual humana: una fuente renovable y sostenible de células madre para la medicina regenerativa (2018).”

“Además de las ventajas prácticas ejemplificadas por la fácil accesibilidad, bajo costo, obstáculos éticos mínimos, baja inmunogenicidad y baja tumorgenicidad, los méritos terapéuticos de MenSC han sido explorados en diversos grados en casi todos los sistemas. Numerosos experimentos in vivo o in vitro relacionados con una variedad de afecciones con atribuciones genéticas, metabólicas, traumáticas y degenerativas han demostrado la misma resonancia para MenSC como fuente fértil al servicio del tratamiento médico. Además, muchos ensayos clínicos se han iniciado en varias etapas con resultados favorables. Los efectos terapéuticos de MenSC no se limitan a su pluripotencia, sino que se extienden a su acción antiinflamatoria, estimulaciones para aumentar el proceso de regeneración endógena y fusión con otras células progenitoras en sitios deteriorados, etc.

Sin embargo, aún se requieren más estudios para aclarar los siguientes aspectos:

Selección de donantes: edad, tiempo, etc.

Estandarización del procedimiento: Si bien los protocolos de recolección, separación y cultivo para la adquisición confiable y consistente de MenSC se establecen relativamente bien, aún se necesita llegar a un consenso sobre los marcadores con suficiente sensibilidad y especificidad.

Aún no se ha recopilado una experiencia clínica mucho más amplia e integral: seguridad, duración de los efectos, impacto a largo plazo, etc.

Con numerosos estudios que se han embarcado en la eficacia de MenSC, el espectro de su posible adopción clínica se está ampliando rápidamente, y podemos estar seguros de que podemos alcanzar nuestro objetivo de una estrategia “estándar” para muchas enfermedades.”

Y tú ¿Sabías que la sangre menstrual contiene células madre? Estoy deseando leerte en comentarios.

No te cortes, comparte en redes sociales para difundir este conocimiento tan interesante.

Publicado por María Pérez

Fisioterapia del suelo pélvico ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Fisioterapia del suelo pélvico ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Diálogo basado en hecho reales:

Persona X a la que acabas de conocer (a partir de ahora Persona X): ¿Y a qué te dedicas?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Soy fisioterapeuta

Persona X: Ahhh, qué bien, pues me duele el hombro desde antes de ayer que estuve [introducir aquí cualquier burrada del tipo “estuve 6 horas podando un roble centenario”], un masaje me vendría genial.

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Ya, bueno yo trabajo con mujeres, principalmente con problemas derivados del suelo pélvico.

Persona X: ¿Con embarazadas?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: También, pero en general con cualquier mujer. Simplemente que quiera conocer su cuerpo un poquito más o cuando ya ha aparecido alguna consecuencia, como incontinencia o dolor.

Persona X: ¿Pero entonces ahí también se pueden dar masajes?

Fisioterapeuta del suelo pélvico: Sí, claro, pero el masaje es sólo una técnica dentro de todo un repertorio; y la verdad es que no es la que uso más habitualmente.

Persona X: Ajá…

Tras un par de frases de cortesía Persona X se marcha con cara de no tener mucha idea sobre qué hago o dejo de hacer. Así que dedicado a todas las Personas X del mundo y a todo aquel que se interese un poquito por lo que hacemos los fisios va esta entrada ¡Disfrutadla tanto como lo he hecho yo escribiéndola!

¿Qué?

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Imagen: Hey Paul Studios

La fisioterapia del suelo pélvico es una forma coloquial de englobar la uroginecología y la obstetricia, es decir, es la rama de la fisioterapia que se encarga de guiar en la prevención, tratamiento y/o rehabilitación de las patologías relacionadas con la musculatura del suelo pélvico a lo largo de la vida de la mujer.

Un inciso: Los HOMBRES TAMBIÉN TIENEN SUELO PÉLVICO y por lo tanto pueden sufrir patologías relacionadas con él. Por razones anatómicas no son tan frecuentes como en las mujeres, pero como las meigas, “haberlas, haylas”. Yo trabajo sólo con mujeres, por lo que os remito a este fantástico post de otra compañera fisio por si queréis saber más sobre el tema:  ¡Anda! ¿A tu consulta también vienen hombres?

¿Y qué patologías son estas? Desde incontinencia, que es quizás lo más conocido, prolapsos (caída de los órganos de la pelvis menor a través de la vagina), dolor pélvico, dolor en las relaciones sexuales, cicatrices, problemas con el ciclo menstrual, recuperación tras el parto, etc.  Existen también otras patologías, tipo hemorroides o hernias, que tienen mucho que ver con el suelo pélvico y su relación con el resto del cuerpo.

A nivel preventivo también realizamos una labor informativa para todas aquellas mujeres que quieran evitar estos problemas. A través de charlas y talleres, también en las actividades periódicas y grupales, como la Gimnasia Mujer, el Taller & Pastas o los grupos de postparto, resolvemos las dudas que surgen sobre nuestro cuerpo, a nivel físico o emocional, sobre nuestros ciclos o enfermedades comunes en las mujeres como los ovarios poliquísticos, las menstruaciones dolorosas o cuestiones sobre sexualidad.

Por mi parte también realizo charlas informativas y gratuitas en centros de salud, asociaciones de mujeres (como la Federación de Mujeres Progresistas)… En resumen, allá donde se me quiera escuchar.

¿Cuándo?

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 ¿Amas tu cuerpo? Imagen: Devin Young

Cualquier mujer y en cualquier momento puede requerir de los servicios de un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico. Yo he pasado consulta con chicas jóvenes sin problemas pero con muchas ganas y curiosidad por conocer su cuerpo hasta mujeres que han pasado por un parto con episiotomía o tras un cáncer de útero que terminó en histerectomía. Así que si tienes dudas ¡no te cortes y pregunta!

¿Cómo?

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Déjame darte un pequeño masaje. Imagen: Ourania

Sí, también uso el masaje, como ya he comentado antes, dentro de un abanico de técnicas que adapto al paciente y nunca al revés.

Vuelvo a hacer hincapié en que es totalmente necesario hacer una historia completa. Los que me seguís o habéis acudido a alguna de mis charlas ya sabéis que cuando hablamos de suelo pélvico no sólo nos centraremos en lo que pasa en esta zona, también debemos valorar el abdomen, el diafragma, la postura global, etc, pues de una forma u otra están relacionados. Imaginad que todos los inviernos aparece una gotera en el techo de vuestro salón, y todos los inviernos reparamos la escayola del doble techo reemplazándola y pintando de nuevo. Al año siguiente vuelve a aparecer, una y otra vez. Sin duda algo importante estamos pasando por alto, esto es lo que pretendemos evitar al hacer una historia completa, pues esa gotera además nos puede llevar a otros daños colaterales.

Llegados a este punto puedo reproducir otra conversación típica basada en hecho reales:

Persona X: Ayer estuve en el fisio y no me gustó… No me hizo nada, sólo me preguntó un montón de cosas y me tocó un poquito aquí y allá ¡Pero no me dio ni un masaje!

Fisioterapeuta Y: ¡Enhorabuena! Has encontrado un fisio que se preocupa de verdad porque mejores, no le dejes escapar (sonrisa de oreja a oreja).

Estos comentarios los he escuchado mucho más de lo que me gustaría y mi respuesta va siempre en esa línea. Si vamos al ginecólogo o al médico no tenemos dudas en que nos hará una serie de preguntas para ir descartando, alguna prueba quizás… Al menos esto es lo deseable ¿Por qué con el fisio no? Eso sí, yo procuro que al inicio de cualquier tratamiento la mujer que está frente a mí sepa que lo que hago es necesario para su recuperación completa y explico el porqué de las cosas de la forma más práctica que puedo.

La historia clínica la completamos con una serie de exploraciones a nivel vaginal, abdominal, etc.

En el tratamiento usamos el masaje perineal, la electroterapia, biofeedback y ejercicio terapéutico (toma de conciencia, ejercicios de Kegel, pilates, gimnasia abdominal hipopresiva, etc). También dentro del tratamiento no nos podemos olvidar de hablar de aquellos hábitos que pueden estar interfiriendo en la rehabilitación como por ejemplo la dieta que llevamos o los hábitos a la hora de ir al baño. Hemos de tener en cuenta que estos tratamientos requieren de una participación muy activa por parte del paciente. Creo que en ese sentido estamos ante un cambio de paradigma, pues cada vez somos más los que comprendemos que somos nosotros mismos los que nos sanamos con la guía de un terapeuta, que no existen ni las pildoras ni las manos mágicas, y que tenemos que llevar nuestra propia conciencia a la rehabilitación para que se produzca el cambio que buscamos.

Te invito a conocer esta preciosa profesión y si te pica la curiosidad a buscar un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico en tu ciudad, aprenderás mucho más sobre tu cuerpo de lo que te imaginas.

¿Te has quedado con dudas? ¡Comparte y comenta!

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Si eres fisioterapeuta y te quieres especializar en este apasionante área de nuestra profesión inscríbete  en el Monográfico de Suelo Pélvico y Uroginecología para Fisioterapeutas que impartiré en el Instituto Aúpale los días 16 y 17 de diciembre. Además, si eres de los primeros en inscribirte tendrás un descuento del 10%.

Publicado por María Pérez

The moon inside you (La luna en ti) ¿Cómo vives tu ciclo menstrual?

The moon inside you (La luna en ti) ¿Cómo vives tu ciclo menstrual?

la-luna-en-ti-cartelImagen: The moon inside you

En este documental la directora nos lleva de la mano por su experiencia personal, sobre cómo vivió el inicio de su menstruación y su relación con ella a lo largo del tiempo.
Nos plantea muchas preguntas y nos hace reflexionar sobre las respuestas. Saca a la luz situaciones en las que todas nos podemos sentir identificadas y que mantenemos en silencio por tabúes, o por considerarlo normal ¿Cómo influyen todas las imágenes negativas que tenemos de ella en nuestra forma de vivirla? ¿Es necesaria o no la menstruación cuando no estás planeando quedarte embarazada? ¿Existe otra forma de convivir con nuestro ciclo natural sin el uso de hormonas sintéticas? ¿Cómo podemos las mujeres, seres cíclicos por naturaleza, vivir en una sociedad lineal?

Si quieres saber más sobre tu ciclo menstrual:
– “Luna Roja”, un libro de Miranda Gray.
– “Viaje al ciclo menstrual”, de  Anna Salvia Ribera.
–  Blog y web de Erika Irusta, “El camino rubí”.

Página oficial de la película.

Y tu ¿Cómo vives tu menstruación? ¿Cómo fue tu primera vez?

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Publicado por María Pérez